Newman impuso su jerarquía ante el coraje de Alumni y se convirtió en finalista
El campeón defensor derrotó por 20 a 25 al equipo de Tortuguitas en la primera semifinal del Torneo Top-14 de la URBA en un partido intenso y vibrante disputado en la Catedral del rugby de San Isidro. El Cardenal jugará la definición con el ganador del cruce que disputarán este sábado CASI e Hindú.

Newman supo sufrir, luchar, esforzarse y ganar ante un sacrificado Alumni que dejó el corazón en un gran partido de rugby. El Cardenal venció por 25 a 20 al equipo de Tortuguitas en un partido disputado en la cancha del CASI y se convirtió en el primer finalista del Top-14 de la URBA.
Este sábado, en el mismo escenario, pero desde las 17.10, CASI se medirá con Hindú en lo que será la segunda semifinal del certamen de rugby más antiguo de América.
Con un gran clima de fervor y color que bajaba desde las tribunas de La Catedral del Rugby de San Isidro, Newman, el actual campeón, y Alumni salieron a jugar la primera semifinal del torneo. El color bordó, de la hinchada del equipo de Benavídez, y el alborrojo, de los simpatizantes del elenco de Tortuguitas, tiñeron, a ritmo de redoblante, el ambiente de este trascendental partido que definía el nombre del primer finalista de la competencia.
El Cardenal salió a imponer su jerarquía y se puso en ventaja con un penal de su apertura, Gonzalo Gutiérrez Taboada, pero Alumni no se achicó y llegó al primer try del partido con Ignacio Cubilla.
Poco después, Santiago Marolda alcanzaba otra conquista para el campeón que intentaba imponer su jerarquía en el desarrolló del compromiso. Una vez más, Alumni apeló a su espíritu de combate y llegó nuevamente al try con una acción que concluyó Cubilla con una apoyada tras la línea del in-goal.
El partido entró en un pasaje de disputa e intensidad, donde Alumni defendió con mucho orden y aplomo. Matías Canzani aumentó la distancia con un penal y los de Tortuguitas quedaron 17 a 10 arriba.
Con otro certero remate a los palos, el fullback volvió a marcar y puso la historia 20 a 10. Un resultado parcial con aroma a batacazo en La Catedral para irse arriba al descanso.
El oficio de Newman pudo más que el corazón de Alumni
En el inicio del complemento, Newman logró un try penal y acortó distancias para ponerse a tres puntos de igualar el score. El juego entró en fase de emparejamientos, con muchas disputas en el scrum y fricciones en los intentos por lograr el control de la pelota.
Alumni luchaba, se ordenaba ante un Newman que intentaba, proponía, pero no lograba encontrar los caminos como para poder revertir el trámite del cotejo.
Tras ganar en el line y presionar sobre el in-goal, Newman logró un penal y Gutiérrez Taboada sumó con el pie para poner las cosas 20 a 20 cuando faltaban 13 minutos para el cierre del partido. Todo era expectación y nervios en la noche de San Isidro.
El partido entraba en su tramo final y estaba para cualquiera de los dos. Con errores y aciertos, El Cardenal y albirrojo lo estaban dejando todo en un duelo de desenlace incierto.
A falta de cinco minutos, Newman buscó una salida por el line y ganó en el maul para llegar a una conquista de Fermín Perkins. Gutiérrez Taboada falló la conversión y el marcador quedó 25 a 20 sobre el cierre del compromiso.
Alumni se fue con todo sobre el campo rival a buscarlo con lo que tenía, con lo que le quedaba. La incógnita sobre el resultado final persistía en medio del fragor, la lucha y una buena cuota de angustia.
Pero Newman aguantó, resistió desde la concentración y con mucho esfuerzo se quedó con el triunfo. Alumni se entregó hasta el límite, pero no pudo con el campeón defensor y el equipo que más puntos sumó en la fase regular.
Así, El Cardenal se impuso y jugará otra final por segundo año consecutivo. No es poco.





