Newman se quedó con el bicampeonato de la URBA tras derrotar a Hindú en la final
El Cardenal, el equipo que más puntos sumó en la fase regular, se impuso por 33 a 32 ante Hindú en una gran definición del Torneo Top-14 jugada en la cancha del CASI. Con oficio, valentía y buen juego, el Bordó retuvo su corona.

Newman, el León de Benavídez, retuvo su corona al vencer por un ajustado 33-32 a Hindú en la final del Torneo Top 14 de la URBA. En un gran partido, El Bordó impuso su jerarquía ante un rival que dio su mejor esfuerzo y que, por momentos, estuvo cerca de lograr la consagración.
Cánticos, banderas, bombos, redoblantes y trompetas le dieron ambiente, sonido y color a La Catedral del Rugby de San Isidro, la cancha del club CASI, en esta gran definición entre dos equipos que, desde el arranque, salieron a jugar sin complejos, con mucha voluntad y fervor.
El apertura del Cardenal, Gonzalo Gutiérrez Taboada, abrió el marcador a los cinco minutos del partido al ejecutar con precisión un penal a los postes.
El campeón se ponía en ventaja ante un rival que mantenía, en ese comienzo del partido, un juego de manos muy activo sobre el terreno adversario.
El equipo del Elefante le sumó dinámica y destreza a la posesión de la pelota y llegó al primer try del partido con una apoyada de Nicolás Amaya y una conversión de Bautista Farisé para pasar al frente en el marcador por 7-3.
En ese primer cuarto de hora, Hindú había logrado hacerse con la iniciativa del partido ante un Newman que se defendía mientras procuraba encontrar los espacios para replicar y quebrar.
Por una indisciplina, el wing del conjunto de Don Torcuato, Martín Cancellieri, recibió una tarjeta amarilla y dejó a su equipo con un jugador menos, en un momento determinante del partido.
El Bordó aprovechó la diferencia numérica para empujar en maul y, con paciencia, cruzó la línea del in-goal con una acción que redondeó Pablo Cardinal. Poco después, Santiago Marolda apoyó tras una corrida rápida por la derecha.
En dos oportunidades, Gutiérrez Taboada convirtió y el elenco de Benavídez pasó al frente por 17-7.
En una ráfaga, El Bordó sacó una luz de ventaja en el trámite del partido y el marcador, pero Hindú no se rendía y seguía con sus intentos de penetración a partir de la tenencia de pelota.
Por ese camino, el equipo del Elefante obtuvo un penal y Farisé acertó a la H para descontar. Los de Don Torcuato seguían en partido.
Newman mantenía su dinámica y se mostraba efectivo al momento de jugar en el terreno adversario. Así, El Cardenal forzó errores por parte de Hindú y, una vez más, Gutiérrez Taboada sacó a relucir su categoría a la hora de rematar a los postes para poner las cosas 20-10 en favor del campeón.
Hindú no se rendía y se mantenía fiel a su identidad de jugar salteado para llegar al in-goal. De esta manera, Cancellieri, de regreso a la cancha tras cumplir la sanción por la amarilla que había recibido, llegó al try. Farisé convirtió y el score quedó 20-17, un resultado que reflejó la paridad que tuvo el desarrollo del encuentro en la primera mitad de esta disputada final.
Newman apeló a su prestancia y se quedó con el triunfo
En el complemento, Newman salió a buscar con el propósito de ampliar la ventaja. Ganó otro penal y el apertura del Bordó volvió a marcar de tres en el comienzo del segundo tiempo.
Pero nada podía forzar a Hindú a bajar los brazos. El equipo del Elefante mantenía la intensidad y su planteo de posesión y pases salteados. Farisé alcanzó una conquista, pero, tras una revisión del árbitro Pablo Deluca, se le adjudicó un try penal a Hindú por un tackle alto cometido por Gutiérrez Taboada. El capitán del Cardenal recibió una amarilla y debió dejar la cancha. Newman se quedaba con 14 jugadores.
Ahora, el elenco de Don Torcuato estaba arriba por un punto y esperaba. Newman propuso y aprovechó un penal para volver a ponerse en ventaja. La infracción fue cobrada por Marolda, convertido en pateador en ausencia de Gutiérrez Taboada.
Con otro penal, Farisé volvió a poner adelante a Hindú en el marcador por 27-26. Se jugaba a palo y palo en esta gran final del Top 14 de la URBA.
Hindú movía la pelota, la jugaba desde el fondo y sacaba a relucir su velocidad. Cancellieri apoyó el segundo try de su cuenta personal y el conjunto de Don Torcuato sacaba ahora una ventaja de 32-26.
A 20 minutos del final, Newman, el campeón, la pasaba mal en la final ante un rival ordenado como El Elefante, que jugaba, proponía y no se guardaba nada.
Pero, con una buena dosis de prolijidad táctica y movilidad, Marolda llegó al try y Gutiérrez Taboada, de vuelta en la cancha, convirtió. El campeón ganaba, pero solo por un punto. No había lugar para especulaciones. Los dos equipos se jugaban el todo por el todo.
En un momento clave del duelo, Farisé erró un penal que le hubiera permitido a Hindú ponerse arriba. Newman respiró aliviado. El Cardenal todavía estaba en ventaja y se fue con todo a buscar la doble coronación al campo de Hindú. El Bordó presionaba en los últimos 22 metros con todo lo que le quedaba.
Con todo su oficio y prestancia, Newman mantuvo el control y se quedó con el triunfo por 33-32 para coronarse en una gran final. El Cardenal alcanzó su segundo título en la URBA. La alegría se tiñó de bordó en San Isidro, en el corazón de la Catedral del Rugby.





