Enzo Hoyos fue a la Basílica de Luján para pedir por el ascenso de Ferro a Primera
El mediocampista ofensivo del equipo de Caballito visitó el santuario junto a su familia y le hizo un pedido especial a la Virgen, en la recta final de la Primera Nacional.

La ilusión de Ferro por volver a Primera División después de 26 años también se vive fuera de la cancha. En la previa de una semana decisiva para el campeonato, Enzo Hoyos visitó la Basílica de Luján junto a sus hijos para pedir por el ascenso del conjunto de Caballito.
“Vengo a pedir porque esta semana es muy especial. Como yo juego al fútbol y estamos peleando ahí el ascenso, vine a pedir por mi equipo”, contó el futbolista en diálogo con TN.
El jugador, que lleva la camiseta número 10 de Oeste, también expresó su deseo de que el equipo pueda llegar a la final por el primer ascenso. “Pedirle para que salga bien toda esta semana y la próxima, si Dios quiere, jugar la final y que llegue el ascenso que están esperando hace 26 años los hinchas”, señaló.
“Soy una persona de fe y por eso vine con mi familia. Hoy voy a pedirle a la virgencita”, agregó Hoyos.
Ferro busca la final por el ascenso a Primera División

El equipo de Caballito llega a la última fecha de la fase regular como líder de la Zona A de la Primera Nacional, con dos puntos de ventaja sobre Godoy Cruz. Por eso, depende de sí mismo para clasificarse a la final por el primer ascenso a la máxima categoría.
En la jornada decisiva, Ferro visitará a Acassuso, mientras que Godoy Cruz recibirá a Almirante Brown. El resultado de ambos encuentros determinará quién se queda con el primer puesto de la zona y obtiene el derecho a disputar la final.
El formato de la Primera Nacional establece que los ganadores de las dos zonas se enfrentan en un partido decisivo por el primer ascenso. El perdedor tendrá una nueva oportunidad en el Torneo Reducido, que reúne a los mejores equipos ubicados detrás de los líderes.
Con la definición cada vez más cerca, Hoyos llevó la ilusión de Ferro hasta la Basílica de Luján. Ahora, el equipo deberá trasladar esa esperanza al campo de juego para intentar dar el paso que sus hinchas esperan desde hace más de dos décadas.





