Alcaraz venció a Djokovic y es campeón por primera vez del Abierto de Australia
Carlos Alcaraz derrotó a Novak Djokovic por 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5 y conquistó por primera vez el Abierto de Australia, tras una final épica, en la que sumó su séptimo título de Grand Slam y confirmó su liderazgo en el ranking mundial.
Carlos Alcaraz ya está definitivamente en la mesa de los grandes. El español derrotó a Novak Djokovic tras imponerse 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5 y se consagró campeón del Abierto de Australia por primera vez, en una final épica disputada en la Rod Laver Arena que quedará grabada entre las más memorables del torneo.

El murciano cerró el partido en el cuarto parcial luego de una batalla de altísima intensidad, con intercambios largos, cambios de ritmo y una tensión permanente que mantuvo en vilo a todo el Melbourne Park. Frente al serbio y máximo ganador del certamen, Alcaraz mostró carácter, madurez competitiva y una personalidad de campeón para resolver los momentos decisivos.

El encuentro comenzó favorable a Djokovic, que se quedó con el primer set por 6-2, apoyado en su solidez desde el fondo de la cancha y una derecha implacable. Sin embargo, lejos de acusar el golpe, Alcaraz reaccionó con autoridad: elevó el nivel de su servicio, tomó la iniciativa con la derecha y se llevó el segundo set también por 6-2, emparejando el desarrollo.

El tercer parcial, ganado por el español 6-3, marcó el quiebre del partido. Con variantes constantes, dejadas precisas y una intensidad notable, Alcaraz logró romper el saque del serbio en el momento justo y pasó a comandar el marcador. Djokovic, fiel a su historia y a su condición de campeón vigente, resistió y llevó el cuarto set a una paridad total, con juegos largos y puntos espectaculares.

La definición llegó en el cuarto set, donde Alcaraz fue más agresivo, sostuvo la presión y aprovechó los mínimos errores del serbio para cerrar el partido y desatar el festejo. El saludo final, con gestos de respeto mutuo, reflejó el nivel extraordinario de la final. Lo cerró 7-5 después de aprovechar el doble break-point, oportunidad que había desperdiciado seis veces en el primer game.
Con esta consagración, Alcaraz suma su séptimo título de Grand Slam y completa la colección de los grandes torneos, incluyendo el Abierto de Australia, el único que le faltaba en su palmarés. A sus 22 años, el español confirma su lugar en la cima del tenis mundial.
En cuanto al ranking, el triunfo consolida a Alcaraz como número uno del mundo, mientras que Djokovic, pese a la derrota, continúa en la élite del ranking ATP y ratifica su vigencia como uno de los grandes de la historia, al punto que desde mañana será tres del ranking y subirá un lugar.





