"Las Calles no Olvidan", relatos de vida sobre la pasión del fútbol de ascenso
Se trata de una publicación de la editorial Lástima a nadie, maestro, en la cual los periodistas Lucas Giménez, Santiago Núñez y Juan Stanisci complilan historias sobre todos esos cracks alejados de las elites, pero afirmados en el sentir de los hinchas. Relatos al son del rock, la cumbia y las mejores tradiciones barriales.

Evocar las historias de los cracks del pueblo, esos que no alcanzaron a brillar como estrellas el vasto firmamento del fútbol internacional, pero que perviven con gambetas, lujos, y alguna que otra locura, en la generosa memoria de los hinchas, fue el motivo que guío la escritura de “Las Calles no Olvidan”, un compendio de doce historias sobre futbolistas en las cuales se conjuga la pasión por la pelota, el rock, la cumbia, y el tablón.
Un libro de reciente aparición que rinde también un homenaje a todos esos barrios que eligen identificarse con los colores de una camiseta.
La obra se presentará el próximo 10 de junio a las 21, en el bar Velasco, ubicado en la calle Juan Ramírez de Velasco 492 del barrio de Villa Crespo, ciudad de Buenos Aires.
Se trata de un trabajo publicado por la editorial autogestiva Lástima a nadie, maestro, que integran los periodistas Lucas Jiménez, Santiago Núñez y Juan Stanisci, que forman parte de un proyecto destinado a narrar el fútbol desde otras disciplinas como la historia, la literatura, la música, el cine, la sociología y hasta la política.
Contar un juego que no puede desvincularse de la sociedad que lo moldea y también lo nutre con pasiones y sentimientos es la vocación que guía la producción de estos autores.
Esta producción colectiva condensa las historias de futbolistas de culto del ascenso como José Luis “Garrafa” Sánchez, Adrián “Máquina” Giampietri, Carlos Leeb, Carlos “la Vieja” Moreno, Cristian “Gomito” Gómez, Carlos Yaqué, Josemir Lujambio, los hermanos Abel y Andrés Soriano y Jorge Vivaldo, entre otras figuras contraculturales del viejo y querido fútbol argentino, surgido en los potreros de los barrios y en las canchas que se improvisaban entre los cordones de las calles tapizadas de adoquines.
Si bien se trata de una recopilación de relatos plasmados en papel, su origen se remite al mundo de las redes, donde comenzaron a enumerarse estas historias.
El origen de esta publicación se originó en la red social X, donde se originó una serie heterogénea denominada “Las Calles no Olvidan”.
Eran relatos en los que se mezclaban canciones de cumbia y rock con videos de jugadores alejados de las elites y los círculos de privilegios.
A partir de la tónica que contenían esos materiales que se compartían, los autores creyeron que podían producir relatos bajo una premisa inequívoca: “Volver al fútbol del barrio”.
Así surgió una enumeración de crónicas que se publicaron durante siete meses en el portal de la editorial bajo el título de “Las Calles no Olvidan”, con el objetivo de “rescatar” cierta “impronta” del fútbol argentino.
La magia de un alambrado roto, una entrada cortada por la mitad, un tren lleno de hinchas que portan banderas y los pibes que juegan en una esquina son las escenas que ilustran el espíritu del juego que más quieren los argentinos y se busca reflejar en las páginas de este trabajo.
Porque, en definitiva, donde “Las Calles no Olvidan” es también el lugar en el cual los futboleros sienten, viven y sueñan.





