"Cata" Turienzo en DEPORTV: la bicampeona mundial entre el aula, el mar y el sueño olímpico
La kitesurfista argentina, medallista panamericana y olímpica en París 2024, atraviesa un momento único: es bicampeona mundial U21 de Fórmula Kite, compite de igual a igual con las mayores en Europa y al mismo tiempo cursa Administración de Empresas.
Catalina Turienzo se ríe cuando le preguntan si es “team verano o team invierno”. Responde verano “100%” sin dudar, como si estuviera largando una regata. No es casual: su vida transcurre entre el viento, el agua y las competencias en Europa.
De regreso en casa, después de “un año súper largo de campeonatos y entrenamiento” y en plena época de finales de la facultad, la bahiense que ya no es promesa sino presente del deporte argentino se toma un respiro para repasar un recorrido que la llevó de Monte Hermoso a los Juegos Olímpicos y dialogó con DEPORTV.
La Fórmula Kite, explica, es una clase particular dentro de la vela: la mayoría de los grandes campeonatos se corre en Europa y eso la obliga a pasar buena parte del año lejos de su entorno. “Para estar a la altura de la flota mundial lo mejor es siempre estar allá: competir lo más posible, entrenar con las chicas de afuera”, cuenta.
Lo dice sin quejas, todo lo contrario: asegura que cada día le gusta más lo que hace y que representar a la Argentina, dentro y fuera del agua, es un motor permanente.
PARIS 2024, EL PUNTO DE INFLEXIÓN
El juego olímpico que soñó desde chica se convirtió en realidad después de lograr la medalla de plata en los Juegos Panamericanos de Santiago 2023, resultado que además le dio la plaza olímpica.
Turienzo lo define como “una experiencia mágica” y, al mismo tiempo, como parte de un proceso. Ya de regreso, siente que arrancó una nueva etapa: junto a su entrenador y su equipo de trabajo se replanteó objetivos y mira hacia adelante “súper motivada” de cara a la próxima campaña.
Su historia en la vela es distinta a la tradicional. Mientras la mayoría de los chicos empiezan en Optimist y van subiendo de clase, ella entró de lleno al kite. Aprendió a navegar a los cinco años en Monte Hermoso, arrancó en el freestyle haciendo trucos y recién más tarde se volcó al formato regata.
El año bisagra fue 2020: con el cambio de planes para Dakar 2022 y el límite de edad, apareció la chance de pasarse a la Fórmula Kite, la clase más rápida de todas, con foils y parapentes que alcanzan los 75 u 80 km/h. Ahí conoció a su entrenador, se subió por primera vez a un foil en el río y nació un sueño compartido: llevar al kite argentino a un Juego Olímpico.

Cuando describe lo que siente en competencia, Cata mezcla imágenes y sensaciones: habla de volar sobre el agua, de la “cero fricción”, de escuchar todo mientras navega muy cerca de otras rivales. Define a la Fórmula Kite como “el Fórmula 1 del agua”, una mezcla de adrenalina pura, libertad y conexión con la naturaleza, pero también de táctica y estrategia.
Hay que leer el viento, entender el mar, tomar decisiones rápidas. Ella lo resume con una frase que la pinta de cuerpo entero: “Es una mezcla de bailar ballet arriba de la tabla con jugar al ajedrez… y todo eso a 70 kilómetros por hora”.
También hay respeto. Respeto por el mar, por la velocidad y por el material. El foil —ese “avión bajo el agua” de más de un metro de carbono— se lija y se limpia al detalle antes de cada regata, porque hasta una huella dactilar puede alterar el flujo del agua. Turienzo no esquiva la definición: sabe que es un deporte extremo, de riesgo, y por eso insiste en que siempre hay que aprender con instructores y no “mandarse solos” al agua
A pesar de su juventud, está acostumbrada al roce con las mayores. Su primera competencia importante fue, justamente, un Mundial de mayores cuando tenía 15 años. Al principio fue un salto al vacío, admite, pero con el tiempo se volvió su hábitat natural. A lo largo de su carrera corrió más campeonatos de mayores que juveniles, y eso se nota en la manera en que se planta en cada línea de largada. Al mismo tiempo, disfruta al máximo sus años de juvenil, donde ya se consagró varias veces campeona del mundo U21 y U19, y se consolidó como una de las kiteras más fuertes del planeta.
Turienzo compite de igual a igual con navegantes de enorme experiencia. “Desde muy chica corro con mayores, me gusta ese roce, esa tensión”.
Lejos de quedarse solo con el alto rendimiento, Cata también se hace tiempo para estudiar. Cursa Administración de Empresas y encara la vida académica con la misma lógica con la que se sube a la tabla: todo es un desafío grande, nada es pequeño.
Entre finales, entrenamientos, viajes y mundiales, construye un perfil completo que la proyecta no solo como deportista de élite, sino también como referente de una nueva generación de atletas argentinos que combinan estudio, alto nivel y mentalidad global.





