Los equipos del MXGP Argentina desembarcan en Bariloche
A días del arranque de la competencia que será el 7 y 8 de marzo, las estructuras del Mundial ya se instalan en el "Bariloche MX Race Track". Boxes, motos y logística a pleno, con un viernes cargado de compromisos oficiales.

Bariloche empezó a vivir el Mundial antes de que suene el primer motor en pista y desde el comienzo de la semana, con el arribo de los camiones y contenedores, el nuevo trazado comenzó a transformarse en escenario de elite: el paddock se llenó de movimiento. Este miércoles ya se vio a los primeros equipos desplegar infraestructura, armar boxes y dejar listas las motos para la fecha inaugural de la temporada 2026.
La hoja de ruta marca que el viernes será clave para ultimar detalles y encadenar verificaciones y compromisos previos. Y también tendrá su guiño para el público: desde las 18:00, el Centro Cívico será el punto de encuentro con la firma oficial de autógrafos y un show de freestyle, con entrada libre y gratuita.
La acción grande llegará el sábado, con las primeras prácticas desde la mañana y el salto a la competencia con las carreras clasificatorias: 15:25 (MX2) y 16:10 (MXGP). El domingo quedará reservado para las finales: warm up y las dos mangas de cada categoría, con la primera salida desde las 12:15 (MX2) y el cierre fuerte por la tarde.
LOS ARGENTINOS Y LOCALES QUE TENDRÁN UN OBJETIVO CLARO
En ese clima de “fin de semana mundialista”, la Patagonia tendrá nombres propios para seguir de cerca: Agustín Carrasco y Santiago Montero en MXGP, y Felipe Quirno Costa en MX2, dentro de una delegación argentina que suma representantes en ambas divisionales.
Carrasco, el más experimentado del trío, llega con rodaje y lo dijo sin vueltas: el objetivo es “estar lo más adelante posible” dentro del Latinoamericano y meterse bien en la general.
Quirno Costa, con apenas 18 años, lo vive como un sueño cumplido en el sur y se ilusiona con cerrar el fin de semana cerca de los mejores, mientras que Montero tendrá su debut mundialista con el plus de correr “con su gente” alentando a metros del circuito.
Bariloche ya está en modo MXGP: equipos adentro, paddock armado y una cuenta regresiva que se siente en cada movimiento. Ahora falta lo más lindo: que hable la pista.





