Los Leones, a 10 años del día que cambió para siempre al hockey argentino
Hoy, 18 de agosto, se cumple una década de la conquista más importante de la historia del seleccionado masculino: el oro olímpico en Río 2016. El equipo dirigido por Carlos Retegui atravesó un camino de tensión, remontadas y partidos inolvidables hasta vencer 4-2 a Bélgica en una final que todavía permanece en la memoria del deporte argentino.

Este martes se cumplen diez años de un triunfo que marcó a fuego la historia del deporte olímpico argentino. La tarde del 18 de agosto de 2016, en Río de Janeiro, el seleccionado argentino de hockey sobre césped derrotó 4-2 a Bélgica y conquistó, por primera vez, una medalla dorada olímpica.
La hazaña llegó después de un recorrido que estuvo lejos de ser perfecto. Argentina terminó el torneo con cinco victorias, dos empates y una derrota, pero cada obstáculo terminó construyendo el carácter de un equipo que alcanzó su punto máximo cuando ya no había margen para equivocarse.
El debut fue contra Países Bajos, uno de los grandes candidatos. El conjunto dirigido por Carlos “Chapa” Retegui llegó a estar 1-3 abajo, pero reaccionó en el tramo final y consiguió un empate 3-3 con dos goles de Lucas Vila y otro de Matías Paredes.

Después llegó el triunfo 3-1 sobre Canadá, con tantos de Paredes y Gonzalo Peillat, pero India se convirtió en la primera -y única- selección capaz de derrotarlo en aquellos Juegos: fue 2-1.
La clasificación todavía estaba abierta y Alemania apareció en el camino. El 4-4 ante el campeón olímpico vigente fue otro partido de enorme exigencia, antes de que Irlanda obligara a los argentinos a jugarse todo por la clasificación. El 3-2, con dos goles de Peillat, selló el pasaje a los cuartos.
Argentina había sobrevivido. Ahora empezaba otro torneo.
El camino hacia la final
España fue el siguiente desafío. Peillat abrió el marcador, Pau Quemada igualó a tres minutos del final y todo parecía encaminarse hacia los penales. Pero Juan Ignacio Gilardi convirtió un penal sobre la hora y le dio a Los Leones el pase a las semifinales.
Allí esperaba nuevamente Alemania.
Y esta vez Argentina no dejó dudas. Peillat marcó tres goles y Joaquín Menini y Lucas Vila completaron el 5-2 que colocó al seleccionado en una final olímpica por primera vez.

El equipo ya tenía asegurada una medalla. Pero aquella generación no había viajado a Río para conformarse.
La final que quedó para siempre
Bélgica golpeó primero, apenas comenzado el partido, pero la reacción argentina fue inmediata. Pedro Ibarra e Ignacio Ortiz dieron vuelta el marcador antes del cierre del primer cuarto.

En el segundo período apareció nuevamente Peillat, especialista en los córners cortos, para poner el 3-1. Bélgica descontó en el tercero y convirtió los últimos minutos en una batalla.
El reloj avanzaba y los europeos se lanzaron desesperadamente por el empate. Hasta dejaron su arco sin arquero para sumar un jugador de campo.
Entonces apareció Agustín Mazzilli.
A segundos del final, recuperó la bocha, avanzó con el arco rival desprotegido y definió el 4-2. El festejo fue inmediato. Los Leones eran campeones olímpicos.
Una generación que llevó al hockey a otra dimensión
Detrás de aquella conquista hubo una camada extraordinaria: Juan Manuel Vivaldi, Juan Ignacio Gilardi, Gonzalo Peillat, Ignacio Ortiz, Pedro Ibarra, Juan Martín López, Lucas Rossi, Matías Rey, Manuel Brunet, Lucas Rey, Juan Manuel Saladino, Joaquín Menini, Facundo Callioni, Lucas Vila, Agustín Mazzilli y Matías Paredes.
También fueron parte de la delegación, como reservas, Luca Masso, Isidoro Ibarra y Tomás Santiago.
Cada uno aportó desde un lugar diferente a una campaña que terminó rompiendo una barrera que el hockey masculino argentino había intentado derribar durante décadas.
Hasta entonces, Los Leones nunca habían subido a un podio olímpico. Río 2016 fue el primer oro y, también, la primera medalla de su historia.






