El Vélez de los mellizos Barros Schelotto le ganó a Boca Juniors
En Liniers, el equipo local aprovechó una ráfaga en el segundo tiempo y convirtió dos veces por intermedio de Matías Pellegrini. Ya en tiempo de descuento, Iker Zufiarre descontó para el equipo de Claudio Ubeda, que sigue sin afianzarse.

Vélez Sarsfield, el equipo de los mellizos Guillermo y Gustavo Barros Schelotto, se impuso en la noche del domingo a un Boca Juniors desorientado, por 2 a 1, en partido correspondiente a la cuarta fecha, zona A, del torneo Apertura 2026.
En Liniers, el conjunto local sacó provecho de una ráfaga y marcó a través de Matías Pellegrini, que festejó a los 18 y 21 minutos de la segunda mitad. Sobre la hora, a los 45m., el ingresado Iker Zufiarre descontó para el Xeneize, que maquilló un resultado, en donde el desarrollo le fue bastante desfavorable.
Con este éxito, Vélez se subió a la cima de la sección con 10 puntos, producto de tres victorias y una igualdad, se mantiene invicto. Por su lado, Boca continúa con 6 unidades, como consecuencia de dos triunfos e igual cantidad de tropiezos.

Desde el arranque fue un partido intenso por decisión de ambos equipos. No había un dominador claro de la posesión, pero el Fortín elaboraba largos ataques y el Xeneize era más directo jugando con sus extremos, con un Gonzalo Gelini muy movedizo.
Pero, con el aliento incesante de su gente y algunos errores no forzados de Boca, el conjunto de Liniers parecía ser algo más peligroso en la labor ofensiva en los primeros minutos, aunque el déficit residía en que no exigía a Agustín Marchesín.
A lo largo de ese primero tiempo, al equipo de Claudio Úbeda le costó mucho el partido y carecía de ideas, ante la imposibilidad de jugar por la mitad de cancha con un Leandro Paredes tapado.
Por su lado, los dirigidos por Guillermo, que contaban con un buen nivel de Manuel Lanzini, no se lucían, pero se sentían cómodos dentro del juego e iban en la búsqueda de algún error del rival.
Como conclusión del cierre de esa primera mitad es que el árbitro Nazareno Arasa decretó el final, a los 45 minutos clavados, sin necesidad de adicionar siquiera 30 segundos.

Tras las charlas en vestuarios, el Xeneize salió mejor y empezó a dominar la pelota, con una distribución criteriosa en campo rival, pero sin causar daño a la valla del colombiano Álvaro Montero, que pasaba como espectador de lujo.
Pero Vélez se despertó y entró en partido nuevamente con una jugada excepcional de Diego Valdés. El 10 de Fortín tomó la pelota en las puerta del área, lo pasó a Lautaro Di Lollo y desparramó por el piso a Juan Baraniga, que volvía apresurado tras perder la pelota, pero el tiro del jugador chileno pasó rozando el palo.

Hasta que, a los 18m., el Fortín encontró el 1 a 0. El gol llegó tras un centro desde la banda derecha de Valdés (la gran figura de la noche) y fue conectado por la cabeza de Pellegrini.
Aunque, la emoción fue doble, ya que 3 minutos después, nuevamente Pellegrini se encontró con el gol. El ex Estudiantes de La Plata se infiltró por el medio de la defensa de Boca y quedó cara a cara con Marchesín. La definición por bajo constituyó el 2 a 0 para Vélez
Los dos tantos cayeron como balde de agua fría para el Xeneize de Úbeda, que parece ser un equipo con escasa reacción ante la adversidad futbolística. Pero la rebeldía del pibe Tomás Aranda intentó darle otro vigor al conjunto visitante.
En el tramo final del cotejo, Vélez enfrió las cosas con la ventaja parcial, pero el elenco azul y oro terminó descontando a partir de un remate de larga distancia del pibe Zufiarre, que achicó las distancias solamente en la pizarra. Porque en el trámite del encuentro, el Fortín había ganado mucho tiempo antes.





