Vélez se llevó un empate de Fortaleza y demostró que con más juego lo puede definir en casa
El equipo dirigido por Guillermo Barros Schelotto supo administrar con eficacia los tiempos de un partido que terminó 0 a 0 y quedó mejor perfilado de cara a la revancha.

Vélez empató sin goles como visitante ante Fortaleza en el partido de ida por los octavos de final de la Copa Libertadores. El elenco dirigido por Guillermo Barros Schelotto manejó los tiempos del partido, dejó una imagen mejor que la del rival y tiene motivos para ilusionarse con lograr de local el pasaje a la próxima instancia del certamen.
Vélez intentó desde el comienzo del partido posicionarse en el campo del rival con la intención de manejar la pelota, pero con el correr de los minutos perdió eficacia y no pudo darle continuidad a su juego.
Por su parte Fortaleza optó por apelar al juego directo, con pelotazos largos para tratar de aprovechar los espacios.
Ambos equipos intentaron imponer sus planteos en un compromiso disputado en el Arena Castelao que por momentos se tornaba friccionado e interrumpido por infracciones.
El local se apoyó en el despliegue de sus delanteros, sobre todo Deyverson y Marinho, para tratar de generar alguna situación de peligro. Pero más allá de algún remate de media distancia, el elenco del nordeste de Brasil se mostró incapaz de inquietar al arquero de Vélez, Tomás Marchiori.
Un cabezazo de Emanuel Mammana a la salida de un córner que se fue afuera, resultó la situación más clara que tuvo El Fortín en el primer tiempo.
Con algo de Elías Gómez por izquierda, algún acierto de Matías Pellegrini al momento de trasladar y la actitud de Braian Romero para buscar en la ofensiva, el equipo dirigido por Guillermo Barros Schelotto se llevó al descanso una igualdad, en un cotejo que tuvo, en la primera mitad, un desarrollo muy discreto.
En el inicio del complemento, Fortaleza, consciente de que necesitaba ganar de local para posicionarse mejor en la serie, salió con la intención de acelerar el juego para provocar ocasiones de gol.
Vélez, en cambio, pasó a jugar un partido distinto al de la primera mitad. Le dejó la iniciativa al rival y esperaba para salir de contragolpe.
El ingreso del delantero colombiano Kervin Andrade le dio al elenco tricolor un poco más de frescura para buscar en el ataque y generó alguna que otra aproximación que inquietó al fondo del equipo argentino.
Por su parte, el Mellizo mandó a la cancha a Imanol Machuca con la idea de renovar la presencia ofensiva y mantener alguna aspiración de llegar al gol. Y cerca del final, el delantero argentino naturalizado malayo tuvo una chance clara de convertir.
A la larga, Fortaleza, que terminó el partido con diez jugadores por la expulsión de Matheus Rossetto, se quedó sin ideas y no pudo vulnerar a Vélez, que con oficio y orden terminó mejor en el partido.
El Fortín se llevó un punto de visitante y se fue de Brasil con un dejo de conformidad. El equipo de Liniers sabe que con un poco más de juego y precisión, ahora puede definirlo en casa y asegurarse la clasificación a los cuartos de final de la Copa Libertadores.





