La selección todavía no tiene paz: siete jugadores siguen sin hacer trabajos de campo
El posteo de Nicolás Paz: "últimos días de recuperación, con muchas ganas de arrancar", fue la síntesis exacta no solamente de lo que está atravesando el joven jugador del Como italiano, sino media docena más de sus compañeros, incluyendo al propio capitán, Lionel Messi, cuando quedan menos de dos semanas para el debut mundialista ante Argelia, que este mismo miércoles venció a Países Bajos en Rotterdam.

Las prácticas abiertas a la prensa no suelen filtrar demasiados detalles a simple vista para el ocasional espectador, pero si se mira por debajo de la superficie que obviamente muestran los protagonistas, suelen resultar muy útiles para advertir ciertas circunstancias. Y si lo mostrado era lo que realmente se quería mostrar, entonces los resultados de lo realizado por la selección este miércoles en el arranque de su tercera práctica en suelo estadounidense fueron los buscados.
Porque en el resumen de lo actuado y visto, después de abrirse el día con un posteo “aclaratorio” de “Nico” Paz tratando de aventar algunos rumores respecto de que Lionel Scaloni había hablado con Emiliano Buendía para que estuviera atento a una potencial citación de urgencia, en el entrenamiento el jugador de Como mostró que no está a la par, entrenó diferenciado y lo seguirá haciendo hasta el domingo, cuando se espera que pueda sumarse al grupo.
Paz sufrió una lesión ósea en el platillo tibial de la pierna izquierda y está entre algodones, pero Scaloni lo considera una pieza importante de recambio para refrescar la mitad de la cancha según las circunstancias de cada partido.
Paz Martínez, nacido en Tenerife hace 21 años, quiere componer su propia historia en la primera experiencia mundialista y para ello busca recuperarse plenamente, aunque por ahora trabaja diferenciado, algo que este miércoles hizo junto a los dos laterales derechos desgarrados, Gonzalo Montiel y Nahuel Molina. El de River es el que viene más retrasado en su restablecimiento.
El otro que también lo hace de esa manera pero integrado a sus compañeros de puesto es Emiliano Martínez, que no se pone guantes y luce un vendaje oclusivo sobre el dedo anular de la mano derecha fracturado, aunque su presencia en el debut mundialista parece estar encaminado si los períodos de formación de la callosidad ósea se siguen cumpliendo como hasta ahora.
Ellos cuatro salieron al campo de juego donde entrenó la selección en el complejo Compass Minerals, de Kansas City, junto al resto de sus compañeros, mientras que otros tres se quedaron en el gimnasio: Messi, Paredes y Julián Álvarez.
De este trío, el primero en salir tiempo más tarde fue el volante de Boca Juniors, en zapatillas y con los botines azules en las manos. Su restablecimiento con utilización de plaquetas acelera y fortifica los músculos resentidos, ya que no llegó a desgarrarse.
Poco después el que saltó al campo de entrenamiento fue Messi, que también fue a realizar tareas diferenciadas detrás de uno de los arcos de la muy buena cancha del complejo junto al kinesiólogo Walter Insaurralde, que también lo atiende de manera personalizada en Inter Miami.
El que en cambio nunca apareció por el terreno de juego fue Julián Álvarez, que luego de hacer fútbol el martes volvió a sufrir la inflamación del tobillo izquierdo esguinzado con el que llegó desde España, donde por estas horas es tema de tapa por la obsesión de Barcelona en hacerse de sus servicios.

Con ese panorama a su alrededor, el ayudante de campo, Roberto Ayala, repartió pecheras violetas para 10 jugadores de campo, pensando en el amistoso del sábado ante Honduras en Texas.
Y respecto del equipo que paró el lunes, Scaloni realizó dos retoques, ingresando Agustín Giay en el lateral derecho en lugar de Nicolás Capaldo y José López por Giuliano Simeone en el ataque, lo que derivó en una mutación sistemática de 4-3-3 a 4-4-2.
El equipo quedó formado entonces con Gerónimo Rulli; Agustín Giay, Nicolás Otamendi, Lisandro Martínez y Nicolás Tagliafico; Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández y Thiago Almada; José López y Lautaro Martínez.
La buena noticia recurrente es la de Cristian Romero, que parecía arrancar de atrás entre los que necesitaban recuperarse de lesiones y desde el martes ya está trabajando a la par y quizá, como hace casi dos meses que no juega, pueda ser incluido algunos minutos en el segundo amistoso del próximo martes en Alabama ante Islandia, con el objetivo de que haga fútbol y pueda tenerlo disponible Scaloni para el debut que tendrá lugar una semana después frente a los argentinos, que este miércoles derrotaron por 1 a 0 a Países Bajos como visitantes.
El seleccionado argentino transita el día a día con preocupaciones, esperando que la paz llegue cuando arranque la defensa del título.





