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26-01-2025 21:36 - Boca Juniors

En casa de Herrera, cuchillo de palo

El español Ander Herrera pudo tener su peor debut en la Bombonera, algo con lo que soñó desde pequeño, porque debió ser expulsado pero el "dueño" del VAR, José Carreras, quiso tener un "plácido domingo" e hizo la clásica (que pese a su nombre, para Argentinos no fue música): "aquí no ha pasado nada".

Autor: DeporTV
26-01-2025 | 21:36
Foto: Raúl Ferrari (Contenidos informativos) - Ander Herrera impacta con su plancha en la rodilla de Alan Lescano pero el VAR no lo consideró.
Foto: Raúl Ferrari (Contenidos informativos) - Ander Herrera impacta con su plancha en la rodilla de Alan Lescano pero el VAR no lo consideró.

Ander Herrera se ganó un recuadro en todas las coberturas periodísticas del pobra partido que Boca empató sin goles con Argentinos en la Bombonera, el lugar del deseo del español que cuando quiso devolver palo por palo metió una plancha que ameritaba su expulsión, pero quizá para que la bienvenida le resultara “amable”, el árbitro Hernán Mastrángelo y el VAR decidieron perdonarlo.

O quizá porque estaba conociendo su nueva casa y decidieron no amargarlo de entrada con algunas “manchas” que tiene en sus paredes, y no en referencia al jugador de la Roma que es también objeto de deseo “xeneize”, la estructura del fútbol argentino, de su juego en sí.

Y esas “manchas” tienen que ver con un “jugador más” que tiene los partidos, y que se llama “fricción”. Algo común y corriente para el hincha autóctono y para los protagonistas dentro de la cancha, donde los chicos se emparejan con los grandes y los “príncipes y los mendigos” se confunden igual que en aquella película inglesa homónima de 1977.

No se lo notó cómodo a Herrera, de 35 años, durante todo el primer tiempo, quizá porque su debut frente a Argentino de Monte Maíz por Copa Argentina lo confundió un poco y pensó que todo el fútbol nacional era igual, que los chicos reverenciaban a Boca y los espacios para jugar eran amplios y sin disputa.

Pues bien, el vasco se encontró con todo lo contrario cuando este domingo le tocó jugar “en serio” y vio como controlar y jugar no eran verbos correlativos y cuando llegaba la hora del segundo ya había un rival encima para ahogarlo y rasparlo, sin respetar pergaminos ni escenarios.

Le llevó todo el primer tiempo comprenderlo, y cuando éste ya expiraba trató de ponerse a la altura de las circunstancias y le pifió, primero a la pelota y después a la vehemencia con la que quiso ganarle una dividida al talentoso volante de Argentinos Alan Lescano.

Fe plancha a la altura de la rodilla derecha e inmediato arremolinamiento de los jugadores visitantes en torno a Mastrángelo reclamándole una expulsión para la que parecía haberse comprado todos los boletos.

Mastrángelo fue corriendo al VAR, pero quien estaba a cargo, José Carreras, quiso tener un “plácido domingo” y lo tranquilizó, le dijo que no había sido para tanto,. En realidad que no había sido nada, porque ni siquiera lo amonestó.

Y así Herrera salió a jugar el segundo tiempo lo más campante, hasta que se cansó de que lo siguieran “raspando” cada vez que entraba en contacto con el balón recibiendo casi siempre de espaldas, e hizo señas a Fernando Gago de que su cuerpo no daba más e ingresó por él otro recién llegado como Rodrigo Battaglia. “Bienvenido Ander, los árbitros te perdonamos, los jugadores no”, podría leerse sin más preámbulos en cualquier red social. Así fue. ¿Así será?

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