Rosario Central le dio otro cachetazo a un River que no levanta cabeza
El Millonario cayó por quinto partido consecutivo, esta vez por 1-0 ante el Canalla, algo que no le sucedía desde 1911 en el amateurismo, y no logra salir de la crisis en la que se metió desde aquella final perdida con Belgrano en Córdoba. La hinchada reprobó a los futbolistas y a la Comisión Directiva.

River sigue inmerso en la crisis. Este domingo por la noche cayó 1 a 0 con Rosario Central en el Más Monumental por la tercera fecha del Torneo Clausura y llegó a su quinta derrota consecutiva entre el campeonato local y la Copa Argentina.
De entrada el clima en el estadio de Núñez fue de lo más tenso. Incluso desde antes del comienzo del encuentro, mientras los futbolistas hacían la entrada en calor, los más de 80 mil presentes en el recinto les propinaron algunas populares canciones a modo de protesta. Y por supuesto el descontento con los jugadores no cambió un rato después.
Los dirigidos por Eduardo Coudet tuvieron el dominio durante muy poco tiempo, en el comienzo del partido. Tuvo intensidad y buenas salidas de la mano de Aníbal Moreno y Fausto Vera, que volvieron a la titularidad, pero con el correr de los minutos la visita se adaptó al trámite, le sacó la pelota al local y empezó a imponer sus condiciones.
El Canalla gozó de las buenas intervenciones de sus cuatro atacantes. Entre Giovanni Cantizano, Ángel Di María, Jáminton Campaz y Enzo Copetti provocaron que la última línea riverplatense estuviera siempre alerta. Apenas a los 16 minutos, el ex delantero de Racing Club adelantaba a los suyos, pero en posición prohibida.
Pero sí fue válido el que llegó diez minutos después, con Campaz como gran protagonista, porque tiró un centro tan envenenado que el que terminó estampando el 1 a 0 de Central fue el capitán millonario, Nicolás Otamendi, que a propósito fue uno de los más ovacionados -si no el más- cuando la voz del estadio lo anunció como titular.

De no haber sido por algunas malas decisiones y ejecuciones del joven Cantizano, River se podría haber ido al vestuario en el entretiempo con una diferencia aun mayor en su contra. Si en algún momento estuvo cerca de vencer la valla de Jeremías Ledesma no fue más que por alguna llegada a fondo por los costados con un centro que cayó al área. Poco y nada se vio del equipo del Chacho en cuanto a la producción futbolística.
El complemento desde su concepción estuvo cargado de nervios, tensión e imprecisiones constantes en River, mientras que los rosarinos, agazapados, tuvieron muchas posibilidades para contragolpear, aprovechando la desprolijidad con la que los de Núñez fueron en busca de la igualdad.
Incluso tuvo que aparecer el joven Santiago Beltrán para evitar la segunda caída de su valla. Le sacó un mano a mano al colombiano Campaz con un achique altamente oportuno y a tiempo. De todas maneras, la gente volvió a explotar contra los futbolistas de la Banda y por momentos el Monumental fue un hervidero.
Claro que hubo chances para que el Millonario pudiera empatar. Tuvo de pronto alguna lucidez para pisar el área de su ex arquero Jeremías Ledesma con peligro, pero éste respondió bien, sobre todo en dos ocasiones en particular, acaso con algo de fortuna a su favor pero con éxito al fin, luego de que se le escapara una pelota que no fue gol solamente por la oportuna intervención del juvenil Ovando. El tramo final fue todo del local, sobre todo después de la expulsión de Emanuel Coronel por doble amonestación.
Esta nueva derrota (la segunda consecutiva en condición de local y la quinta incluyendo la eliminación de la Copa Argentina a manos de Aldosivi) indica que River corre riesgo real de quedar afuera incluso de la Copa Sudamericana del año próximo. La fecha que viene visitará a Tigre, que en el Apertura lo goleó a domicilio 4 a 1, mientras que Rosario Central recibirá en el Gigante de Arroyito precisamente al Tiburón marplatense.





