Rosario Central se quedó afuera con un hombre de más ante un Corinthians que será rival de Estudiantes
Rosario Central no pudo usufructuar el hombre de más del que dispuso apenas pasados los 10 minutos del segundo tiempo y se terminó quedando afuera de la Copa Libertadores en octavos de final tras finalizar perdiendo por 1 a 0 ante Corinthians en el Neo Química Arena, de San Pablo, luego del empate sin goles de la ida en el Gigante de Arroyito.

El partido de ida en Rosario había sido literalmente de golpe a golpe y eso no cambió para esta revancha en Brasil, donde Central se encontró con la inesperada ventaja de contar con un hombre de más antes del cuarto de hora del complemento por la expulsión de Raniele a instancias del VAR tras una entrada sobre el delantero auriazul Enzo Copetti, aunque en realidad el defensor brasileño había rechazado el balón y en la inercia de la acción terminó impactando su pie derecho sobre la pantorrilla de la misma pierna del argentino.
Esta acción era clave para el devenir del partido, pero por lo contrario a lo imaginado, ya que Rosario Central iba a disponer de tiempo y espacio como para buscar el triunfo que le permitiera dar el salto a los cuartos de final.
Pero el técnico de los corinthianos, Fernando Diniz, tenía un as en la maga (o mejor dicho en el banco), que era el neerlandés Memphis Depay, que estuvo a punto de irse del club pero finalmente terminó quedándose porque el presidente, Osmar Stábile, accedió a sus excéntricos pedidos como un ingreso anual de 13.000.000 de dólares, el alquiler del estadio para eventos personales a mitad de precio y un premio especial por clasificarse al Mundial de Clubes aun cuando él ya se haya ido de la institución paulista.
Y con un solo toque el jugador de la selección de Países Bajos cuyo último partido lo había jugado en el Mundial pasado ante Túnez empezó a justificar semejante inversión.
Es que a los 35 minutos de esa segunda etapa dispuso de un tiro libre por izquierda que lanzó con toda la rosca al primer palo, facilitando el anticipo de Breno Bidón que con la punta del pie derecho terminó quebrando la resistencia de Jeremías Ledesma.
Y así, después de un partido donde el equilibrio y las escasas llegadas a los arcos fueron denominadores comunes tanto del encuentro en Rosario como de los 80 minutos jugados hasta ese momento en San Pablo, los dueños de casa alcanzaban una ventaja exigua pero decisiva que iban a defender en los últimos metros de la cancha ante un Central que solamente intentaba filetear esa organización defensiva con los continuos centros que lanzaba Ángel Di María desde la izquierda.
Y así el equipo dirigido por Jorge Almirón se terminó quedando con las manos vacías y fuera de competencia en esta semana de revanchas de octavos de final de Libertadores como dos días antes había sucedido con otro argentino como Independiente Rivadavia, de Mendoza, ante el también brasileño Fluminense, por penales en el Malvinas Argentinas.
Y justamente el “Flu” será rival en cuartos de final de uno de los dos argentinos que sigue en carrera en este certamen, Platense, mientras que el otro, Estudiantes, se cruzará precisamente con Corinthians, iniciando la serie en La Plata.
Y paradojas del destino que tienen que ver con la Copa Libertadores, la historia grande que tejió Estudiantes en este certamen tuvo su origen en un 4-3 que logró el “Pincha” sobre el “Calamar” a mediados de la década del 60, después de ir perdiendo por 3 a 1, ya que con ello pudo clasificarse para esta competencia y enhebrar después tres títulos coperos consecutivos y un Intercontinental.
Ahora Platense y los platenses serán los únicos equipos que representarán a Argentina en los cuartos de final de la Libertadores ante dos rivales brasileños de fuste como Fluminense y Corinthians, después de que este jueves un “bidón de agua fría” sorprendiera a los rosarinos y los dejara sin la ilusión que se había creado en el pueblo centralista a partir del retorno del “Fideo” Di María.
Almirón volvió a perder un mano a mano con su colega Diniz en Libertadores tal como le ocurriera cuando dirigiendo a Boca Juniors cayó en la final de la edición 2023 frente a Fluminense.





