Ronaldo convirtió, Portugal pasó y en octavos habrá cruce con España
Ronaldo marcó de penal, Portugal venció por 2 a 1 a la Croacia de Luka Modric que se despidió de los Mundiales, y un gol anulado por posición adelantada al finalmente perdedor en el penúltimo de los 19 minutos de descuento, les permitió a los lusos acceder a los octavos de final, instancia en la que se cruzarán nada menos que con España.

Cristiano Ronaldo, 41 años, contra Luka Modric, 40. Inevitablemente uno de los dos se iba a despedir este jueves de las Copas del Mundo, y ambos lo sufrieron de igual manera hasta el último suspiro de un partido de larguísimo tiempo regular, al punto que se terminaron jugando 19 minutos de descuento.
Es que después de un primer tiempo en el que los portugueses prevalecieron claramente pero no pudieron vulnerar el arco de los croatas, estos salieron con otra postura a jugar el complemento y el dominio que ejercieron en los primeros minutos sí lo pudieron traducir en la red con el gol de zurda de Iván Perisic (37 años).
Perisic fue titular ocupando el lateral izquierdo en lugar de Josko Gvardiol, mostrando el técnico Zlatko Dalic una postura más ofensiva que, sin embargo, no se tradujo para nada en lo hecho por sus dirigidos durante la primera etapa.
Pero si fue una estrategia dejar pasar ese primer tiempo para después manifestar una propuesta más ofensiva en el complemento, entonces el plan se cumplió con acierto, porque antes de los 10 minutos ya Croacia estaba en ventaja.
Y la misma se mantuvo hasta más allá de los 20 minutos, cuando después de que le anularan un gol (golazo por la excelsa definición), Ronaldo dispuso de un penal que convirtió para igualar el marcador y elevar a tres sus goles en este Mundial y a 10 en los seis que lleva jugados.
Sin embargo la paridad no implicó que los dirigidos por el español Roberto Martínez pudieron retomar el control de las acciones, sino que por el contrario Croacia volvió a acercarse con riesgo al arco lusitano, y con opciones claras de convertir nuevamente, gol anulado a Petar Sucic por posición adelantada incluido.
Pero cuando se jugaba el tercer minuto de descuento y había olor a alargue, Rafael Leao por fin acertó un centro a la cabeza de Gonzalo Ramos y este pudo dar vuelta el tanteador para inducir a Portugal a la clasificación.

Pero el BMO Field, de Toronto, iba a vivir muchas más emociones todavía en los finalmente prolongadísimos 19 minutos de descuento otorgados por el árbitro noruego Espen Eskás, cuando ya con Ronaldo sustituido por Rubén Neves, los portugueses empezaron a padecer una presión sostenida de los croatas que, sobre los 16 de tiempo extra se tradujo en la igualdad alcanzada por Gvardiol, aquel al que Lionel Messi “sacó a pasear” por Qatar en 2022, tras una habilitación de cabeza del también ingresado Mario Pasalic.
Pero otra vez el VAR intervino para señalar un imperceptible roce previo en la cabeza de un croata antes de que el balón llegara al sí adelantado Pasalic, y entonces el empate quedó anulado para la desazón y bronca de todos los croatas que completaron las 43.000 gradas del estadio canadiense junto a los portugueses, que terminaron celebrando una clasificación que parecía otra vez escapárseles de las manos con el ya sellado 2-1 final.
La figura de Ronaldo luciendo la camiseta con el número 21 en homenaje al fallecido Diogo Jota y su posterior charla en la mitad de la cancha con Modric, fueron las últimas imágenes emotivas de un partido que si algo tuvo, fue justamente eso, emotividad.
Y ese estado seguramente se replicará el próximo lunes 6, a las 16 de Argentina, en Los Ángeles, cuando Purtugal y España se enfrenten por los octavos de final, en un cruce anticipado de candidatos y a la vez próximos organizadores del Mundial 2030.





