Rojo apenas habló con Milito, que por ahora le cerró las puertas para su retorno a Estudiantes
Estudiantes necesita que vuelva ya mismo y Marcos Rojo quiere hacerlo, por lo que este martes el jugador se reunió con el presidente de Racing, Diego Milito, para tratar de resolver su salida de retorno al "Pincha", pero la charla duró menos de cinco minutos en los que el titular académico le anunció que no quiere dejarlo partir ahora. Severo informe del árbitro Darío Herrera sobre la dirigencia albirroja tras el escandaloso partido de Supercopa Internacional ante Rosario Central.

La eliminación de la Copa Argentina a manos de Boca Juniors de este domingo, luego de estar ganando 2 a 0 hasta promediar el segundo tiempo, fue un mazazo muy difícil de asimilar para toda la estructura racinguista, que empezó a crujir ruidosamente y ya inmediatamente se llevó puesto al entrenador, Juan Pablo Vojvoda.
Pero si el lunes fue un día muy movido para la conducción “académica”, el martes no le fue en zaga, ya que Rojo se reunió (muy) brevemente con Milito para pedirle y resolver con urgencia su salida del club con el que tiene contrato hasta fin de año.
Es que el platense de 36 años no puede esperar tanto, aunque en términos reales parezca poco, ya que Estudiantes lo necesita imperiosamente “para ayer”, puesto que ya el 15 de octubre estará jugando en 1 y 57 el partido de ida de las semifinales de la Copa Libertadores nada menos que ante el vigente campeón Flamengo.
Y para ese encuentro no podrá contar justamente con dos de sus marcadores centrales, Leandro González Pírez y Tomás Palacios (hoy con la selección argentina), por lo que solamente le queda disponible Santiago Núñez, pero sin ladero como para formar la zaga.
Por eso, como ocurrió en 2009 cuando finalmente fue campeón y atravesó una situación similar, Estudiantes apeló a un jugador ya muy probado como Rolando Schiavi, por entonces en Newell's, para que se ponga la camiseta albirroja y juegue sin que le pese en absoluto afrontar una instancia como la que representa una semifinal de Libertadores.
Pero además Estudiantes, que viene de caer por la Supercopa Internacional, en un polémico partido ante Rosario Central, donde además perdió por la fractura de la muñeca izquierda al volante Gabriel Neves, tendrá la oportunidad de utilizar a Rojo también para el torneo Clausura porque el reglamento así lo habilita, ya que el uruguayo no podrá estar disponible hasta el año que viene.
Por todo esto y porque Racing ya no tiene chances de ingresar a competencias internacionales para el año próximo, salvo que levante ostensiblemente su nivel en estas últimas seis fechas que le quedan en el Grupo B del torneo Clausura y tenga un “rush” final que le alcance para recortar desde el anteúltimo puesto los cinco puntos que lo separan del último clasificado a octavos de final y luego salga campeón del certamen, es que la salida anticipada de Rojo, resarcimiento mediante para los de Avellaneda, podría haberse imaginado como no tan conflictiva.
Pero en el medio está el costo político, otro más, que podría sufrir Milito con esta baja, sobre todo porque Rojo se estaba ganando a la hinchada en base a buenas producciones. Después estará en el jugador reconciliarse también con los parciales estudiantiles que le reprocharon en su momento que hubiera preferido ir a Boca en vez de permanecer en La Plata, aunque lo vertiginoso de la situación para este “Pincha” que también debe disputar con Platense los cuartos de final de la Copa Argentina mientras espera Atlético Tucumán en semis, puede provocar que las heridas cicatricen más rápidamente.
Pero por lo pronto todo está en manos de Milito, que por el momento le cierra la puerta de salida para que Rojo vuelva a Estudiantes, mientras en el horizonte, a solamente tres fechas de distancia (justamente en la fecha 13) y ante su enojada hinchada, asoma nada menos que el clásico con Independiente.
Y esta situación exaspera a Estudiantes y al propio Rojo, ya que la fecha para realizar cambios en la lista de buena fe para las semifinales de Libertadores cierra el 9 de octubre, y si el club platense debe buscar otro candidato, no puede demorarse demasiado. Carlos Izquierdoz, de Lanús y el también boquense Marco Pellegrino, aparecen como planes B y C, respectivamente, aunque por el momento ambos tienen también el “no” de sus clubes.
Mientras tanto, y en este momento álgido del mundo “Pincha”, se conoció que el árbitro Darío Herrera elevó un severo informe por lo acontecido en el escandaloso partido por la Supercopa Internacional ante Rosario Central, en el que informa, entre otros temas, que recibió insultos del presidente estudiantil, Juan Sebastián Verón, el vice Pascual Caiella y el secretario técnico Marcos Angeleri.
Las próximas horas serán entonces necesariamente claves para la resolución de esta puja entre un Estudiantes que quiere a Rojo inmediatamente, un jugador que quiere forzar la salida y de hecho hoy no entrenó aduciendo que se lo impedía un edema óseo en el platillo tibial interno de la rodilla derecha provocado justamente por un choque ante el arquero Facundo Cambeses cuando fue embestido por el ecuatoriano Enner Valencia antes del segundo gol de Boca en el partido por Copa Argentina, y un Diego Milito que no quiere acumular más cuestionamientos de los que ya tiene, ya que la falange racinguista le reprocha cada vez más que no se haya concretado ese “salto de calidad” que anunció cuando quiso reformular el plantel tras la salida de Gustavo Costas.





