Clásico increíble: River lo empató en la última y ganó por penales para pasar a cuartos
En un partido para el infarto, el Millonario se consagró por penales (4-3), luego del 2-2 agónico en el alargue. Cuando su gente cantaba enfurecida por el 1-2, llegó el gol de Juanfer Quintero, héroe junto con Santiago Beltrán, que derivó en los penales, donde San Lorenzo tuvo dos oportunidades para ganarlo.

En un partido increíble, River Plate se clasificó a los cuartos de final de la Liga Profesional con el triunfo por penales ante San Lorenzo (4-3) luego de haber empatado en el alargue (2-2) en la última bola de la noche. Además, el Ciclón tuvo dos chances de ganar en los penales (marró tres consecutivos), pero dejó pasar la oportunidad y el Millonario no lo perdonó, con el juvenil arquero Santiago Beltrán como héroe.
La multitud que presenció el clásico en el Monumental vivió todos los estados de ánimo posibles: de la angustia y la furia por perder ante un rival que jugó gran parte del encuentro con 10, por la expulsión de Matías Reali (PT 31m), hasta el desahogo con el empate y la locura por haber revertido una serie por penales que había empezado mal.
Rodrigo Auzmendi (PT 36m) y Rodrigo López (PTS 3m) anotaron para el Ciclón, mientras que Marcos Acuña (ST 10m) y Juan Fernando Quintero (SST 15m) lo hicieron para River.
En los penales, para River convirtieron Quintero, Salas, Montiel y Freitas, pero fallaron Galoppo y Kendry Páez (ambos atajados por Gill). En San Lorenzo anotaron Insaurralde, Corujo y Herazo. Marrraron Perruzzi (atajó Beltrán), Rodríguez y De Ritis (la rozó Beltrán, dio en un palo, cruzó toda la línea, pegó en el otro palo y se fue).

La entrega y el sacrificio, no le alcanzaron a un San Lorenzo que pegó en los momentos justos y explotó al máximo sus pocas chances con dos envíos al área que fueron letales para River.
El Millonario, que venía del envión por haber ganado de forma agónica en Venezuela por Copa Sudamericana, tuvo todo a su favor, pero sufrió más de la cuenta. La escasa pericia para definir también lo perjudicaron y los penales, por esta vez, lo salvaron de una reprobación tan grande como el Monumental.
San Lorenzo, a pesar de todo

El primer tiempo fue favorable en River en distintos aspectos. Se hizo dueño de la pelota, con un medio reforzado con la vuelta de Fausto Vera y el agregado de Maxi Meza. En el ataque, el regreso de Sebastián Driussi también lo dotó de mayor presencia en el área.
Las dos primeras situaciones fueron claras: un cabezazo de Vera tras un centro de Marcos Acuña (8m) y otro intento del ex Argentinos que esforzó al arquero Orlando Gill (26m).
A los 31 minutos, San Lorenzo se quedó con un jugador menos por la expulsión de Reali. Su entrada temeraria ante Tomás Galván mereció la revisión del VAR para que Sebastián Zunino le muestre la tarjeta roja.
Con todo en contra, el Ciclón fue igual y resolvió mucho mejor que su rival. Un envío largo del Perrito Barrios encontró el cabezazo goleador de Auzmendi (36m), quien aprovechó el fallo de cálculos de Lautaro Rivero para el 1-0. En su primera y única llegada, San Lorenzo se puso en ventaja.
El gol generó un cimbronazo y la paciencia empezó a agotarse rápidamente entre los hinchas que colmaron el Monumental.
Sobre el cierre del primer tiempo, River tuvo otra muy clara. Galván se encontró con la pelota en el área, casi como si fuese un penal, pero su remate cruzado pasó cerca del palo.
Del aguante de San Lorenzo a la insistencia de River

Para el comienzo del segundo tiempo, Coudet mandó a la cancha a Juan Fernando Quintero, una de las figuras de la noche, en lugar de Maxi Meza, con la idea de ser más profundo en ataque, pero San Lorenzo estuvo a punto de convertir el segundo tras un remate de Auzmendi que se desvió en Rivero y propició una gran atajada deBeltrán.
El delantero de San Lorenzo, prácticamente sin ayuda, tuvo un partido destacado. Fue un dolor de cabeza para la defensa millonaria, en especial para Rivero.
Poco después, a los 10 minutos, Juanfer tuvo su oportunidad. Con un pase largo y preciso habilitó al Huevo Acuña, quien libre de marcas definió cruzado para el 1-1. El Monumental explotó en una suerte de desahogo y se ilusionó con revertir el resultado.
Después del empate, River fue por más ante un San Lorenzo, que con uno menos, sintió el impacto del gol, pero se mantenía con espíritu y por la seguridad de Romaña en el fondo. Coudet movió el banco otra vez: Subiabre y Salas por Galván y Colidio. El ex Boca y Tigre, de flojo partido, se retiró entre silbidos y ofreció disculpas a la gente. Minutos después entró Kendry Páez.
Con San Lorenzo replegado, River intentó con Quintero y el colombiano, luego de un tiro de esquina, frotó la lámpara una vez más para otra asistencia magistral. Sin embargo, Lucas Martínez Quarta no lo aprovechó. Solo, de cara al arco, sacó un cabezazo que se fue apenas desviado, cuando faltaban escasos minutos para terminar el partido.
El oportunismo de San Lorenzo, los nervios de River y un final tremendo

El inicio del alargue empezó con otro gol de San Lorenzo. Un envío al área encontró a Rodrigo López, quien sacó partido de la escasa rigurosidad defensiva de River para poner el 2-1 de cabeza, en el mismo arco donde Auzmendi abrió el marcador.
El gol del Ciclón cayó como un balde de agua fría para todo River, al que le costó mucho llegar a posición de ataque. Y cuando lo hizo, no pudo marcar. La más clara fue en los pies de Subiabre, quien la tiró por arriba del travesaño, luego de haber realizado una buena gambeta.
En el segundo tiempo del alargue, Gill le negó el gol a Giuliano Galoppo y todo River gritó el gol de cabeza de Gonzalo Montiel, pero el defensor campeón del mundo estaba en fuera de juego.
San Lorenzo aguantaba y no le daba resquicio a un River que equivocaba los caminos ante el nerviosismo de su gente. Y cuando la gente de River expresaba su bronca, en el segundo final, Quintero lanzó el centro que terminó en gol para el 2-2. Derrumbe cuervo y locura millonaria.
En los penales, River empezó mal, San Lorenzo lo tuvo contra las cuerdas dos veces, pero apareció Beltrán para rescatar a su equipo y la fortuna estuvo del lado del local.
Desahogo enorme para River que veía pasar la oportunidad para seguir en el Torneo Apertura. Porque se quedaba afuera ante un rival muy consciente de sus limitaciones y algo cansado. En la cornisa, River supo salir, como lo hizo en Venezuela, pero sabe que jugando así, se reducen las chances de ganar.
En cuartos de final, River aguardará por el ganador entre Gimnasia LP y Vélez.






