River se recuperó con un triunfo ante Talleres en Córdoba
El Millonario ganó 2-0 con tantos de Gonzalo Montiel y Maximiliano Meza. No jugó bien, pero aprovechó sus momentos en el partido para quedarse con tres puntos que lo acomodan en su búsqueda por jugar la Copa Libertadores 2026.

River se reencontró con el triunfo. Lo había hecho contra Racing por la Copa Argentina, pero necesitaba imperiosamente una victoria en el Torneo Clausura y la consiguió este sábado por la noche por 2-0 frente a Talleres de Córdoba, en el Mario Alberto Kempes.
Así, el elenco conducido técnicamente por Marcelo Gallardo se acomodó tanto en la Zona B como en la tabla anual, porque aprovechó la caída de Boca en la Bombonera y volvió a trepar a los puestos de clasificación directa a la Copa Libertadores del año que viene.
A pesar de haber estado inconexo, lento y muy poco profundo en sus acciones, el Millonario se fue al descanso con la ventaja en su poder por el gol de Gonzalo Montiel, quien aprovechó un rebote en el palo tras un disparo de zurda de Milton Casco, que había pasado al ataque a toda velocidad y potencia por su andarivel.
Precisamente el experimentado lateral izquierdo reemplazó a Lautaro Rivero, el joven zaguero que tuvo su gira de amistosos con la Selección Argentina la semana pasada. El motivo fue una lesión del oriundo de Moreno, que casi preocupa al ámbito riverplatense teniendo en cuenta la proximidad de la semifinal de la Copa Argentina y el superclásico con Boca unos días después, aunque aparentemente fue una descompostura estomacal.
Paradójicamente, ese cambio de Casco por Rivero, una de las garantías en el último tiempo,pareció mejorar levemente el rendimiento del equipo porteño, que hasta el momento había mostrado defectos muy parecidos al del último tiempo, donde perdió seis de los anteriores siete partidos. Los volantes nunca se despojaron de sus imprecisiones y el único que estuvo fino, Juan Fernando Quintero, casi no participó del juego porque la elaboración fue casi toda por el aire.

Ante esta incapacidad del Millonario para generarle problemas al fondo del Tallarín, fue el equipo de Carlos Tevez el que tomó la posta y avanzó algunos metros en busca de meterse con vértigo en el área defendida por Franco Armani. Logró un empate rápido a través de Augusto Schott tras aquel gol de Montiel, pero la jugada fue anulada vía VAR por un offside previo.
Los encargados de los ataques cordobeses fueron, como es costumbre, el chileno Ulises Ortegoza, el brasileño Rick, Valentín Depietri y el ex River Federico Girotti. Sin embargo no supieron capitalizar los nervios y defectos en el fondo de la Banda, que por momentos se notaron más que otros.
El trámite del encuentro no cambió mucho en el complemento. Repleto de errores no forzados, de poca creatividad y de muchos pelotazos, a ambos equipos se les complicó bastante llegar al fondo rival. Claro que por defecto terminó ocurriendo, justamente por esos fallos que permitieron que los atacantes de los dos bandos tuvieran tiempo y espacio para lastimar.
Toda esa parsimonia que persistió en River se solucionó con el ingreso de Facundo Colidio, quien reemplazó a Sebastián Driussi y tuvo un golpe de efecto inmediato en la noche cordobesa. Apenas cinco minutos después de haber entrado, ensayó una interesante aventura individual que terminó con un pase a la derecha para la llegada en solitario de otro que estaba en el banco, Maximiliano Meza, que definió para el 2-0.
Con esos dos goles de ventaja, el equipo del “Muñeco” se sintió más cómodo y usó a su favor la desesperación de los del “Apache”, que volvieron a perder y están comprometidos más que nunca con el descenso, a tres fechas del final del campeonato. Aunque tuvo alguna posibilidad de descontar, Talleres no significó una amenaza para el fondo riverplatense.





