Maxi Salas: "Estoy muy enojado con River porque nos trataron muy mal"
Maximiliano Salas llegó este martes a Mendoza para convertirse en nuevo jugador de Independiente Rivadavia a préstamo de River, sin cargo y con una opción de compra de 4.000.000 de dólares, pero más allá del entusiasmo por su nuevo paso profesional ya que jugará Copa Libertadores, lo que más retumbó fueron sus declaraciones explosivas contra el "Millonario", con el que dijo estar "muy enojado" porque tanto a él como a un grupo de compañeros los "trataron muy mal"

Maximiliano Salas llega a Independiente Rivadavia para cubrir una necesidad perentoria del equipo dirigido por Alfredo Berti: reemplazar nada menos que al as de espadas que tiene el conjunto mendocino que no solamente lidera la Tabla Anual del fútbol argentino sino que además ganó su grupo y quedó segundo en la general de la Copa Libertadores, Sebastián Villa.
Con Villa en Boca, la directiva “leprosa” afiló el ojo y eligió y se llevó a un jugador apropiado para reemplazar al colombiano como Salas, rescatándolo del grupo de marginados que tiene River entrenando en el predio de Cantilo, y que se conoce popularmente como “la banda del container”, porque justamente los vestuarios están en uno de ellos.
Pero así como su salida de Racing para llegar a River fue controvertida y generó enojos por todos lados, su partida de River, aunque sea a préstamo, al que más afectó fue a él, y lo puso de manifiesto este mismo martes en diálogo con Radio La Red, donde dejó muchas sentencias envueltas en una bronca manifiesta.
“La decisión de River por apartarnos del plantel fue extrafutbolística y no la compartí porque antes que nada nosotros somos seres humanos”, empezó a disparar el zurdo correntino de 28 años.
“Por eso en los últimos dos meses no me sentí jugador. Estoy muy enojado con River, porque nos trataron muy mal. Hay formas de tratar a un jugador y lo que nos hicieron no está bien”, remarcó.

El oriundo de Curuzú Cuatiá siguió cuestionando a la conducción riverplatense que tomó la decisión de marginarlo a él junto a Germán Pezzella, Maximiliano Meza, Paulo Díaz, Ian Subiabre, Fabricio Bustos, Kevin Castaño, Kendry Páez, Santiago Lencina, Matías Viña, Giuliano Galoppo, Andrés Herrera, Alexander Woiski y Matías Galarza Fonda. Algunos como Salas ya consiguieron nuevos clubes.
“No se quien tomó la decisión, pero un día nos llamó por teléfono (el nuevo director deportivo, el español Pablo) Longoria y nos dijo que no teníamos que presentarnos a entrenar con el plantel, sino que debíamos hacerlo en Cantilo”, refirió.
“Sin embargo el técnico no nos dijo nada, y a mi me hubiese gustado que (Eduardo) Coudet nos comunicara que era lo que había pasado”, reclamó.
Salas fue el primero de ese grupo en salir a mostrar lo que siente y ponerlo en palabras. La otra docena de compañeros todavía no lo hizo, pero quizá en las próximas horas el curuzucuateño se convierta en la máquina de un tren que arrastre vagones de cuestionamientos hacia el procedimiento de un River que, simultáneamente, está atravesando el peor arranque de temporada de un equipo “millonario” en nada menos que 110 años, desde 1911.





