Montiel apagó el fuego con un gol agónico y salvó a River de otra decepción
El defensor campeón del mundo marcó ante Instituto de Córdoba, para una victoria muy ajustada, en otro partido discreto del equipo de Marcelo Gallardo.

River venció con lo justo y de manera agónica a Instituto por 1 a 0, con el gol del defensor campeón del mundo Gonzalo Montiel, en un partido discreto y complejo para los dirigidos por Marcelo Gallardo.
Más allá de la victoria, la primera del Torneo Apertura, River acumuló otro funcionamiento pobre porque a lo largo del partido, nunca encontró el camino. Al contrario, pareció tropezarse una y otra vez a través de un rendimiento flojo, tal vez peor al que exhibió en el debut ante Platense.
“Bombero”, así lo denominó el propio Gallardo a Montiel, por su condición de rendir en distintos puestos de la cancha, y fue él quien apagó el fuego en un Más Monumental impaciente y decepcionado.
Montiel, en posición de “9”, empujó la pelota en el minuto 44 del segundo tiempo tras el cabezazo del chileno Paulo Díaz que dio en el palo, mediante una pelota detenida. Sólo así River pudo vencer a un Instituto que se limitó a jugar prolijo, muy concentrado, bajo un férreo 4-4-2 que complicó al Millonario más de la cuenta.
Los nombres de peso no influyeron en lo más mínimo en el River plagado de estrellas. No pudo apoyarse en Manuel Lanzini y tampoco incidieron Giuliano Galoppo ni Maximiliano Meza, que duró en cancha 39 minutos, a raíz de una lesión.
Las situaciones no abundaron en un partido discreto. River sólo dispuso de un remate de Marcos Acuña que no fue aprovechado por el chileno Gonzalo Tapia, tras el rebote del arquero Manuel Roffo, en los primeros minutos del segundo tiempo. La respuesta de Instituto fue un disparo de Alex Luna, desviado por Franco Armani.
Los ingresos de Sebastián Driussi, en su regreso a River, y Matías Rojas tampoco modificaron el curso de las cosas. River le dio continuidad a su aspecto de “equipo largo”, previsible y escaso de actitud. Sólo Enzo Pérez pudo acercarse a un aprobado, pero a base de esfuerzo y tenacidad.
Instituto, que intentó jugar de igual a igual, no supo aprovechar a un River que por momentos lució desordenado ante su falta de ideas.
El gol de “Cachete” generó un desahogo en el hincha de River y desinfló la bronca por otra producción irregular. Por el momento, el River de las estrellas sigue apagado y no enciende.





