River vs. AFA: qué puede pasar en una pelea que amenza con escalar tras el Superclásico
La relación entre Stefano Di Carlo y Claudio Tapia quedó definitivamente deteriorada después de una serie de enfrentamientos que se profundizaron tras el Superclásico. En Núñez aseguran que los reclamos continuarán y no descartan nuevas medidas mientras crece la incertidumbre sobre la respuesta de la AFA y el alcance que puede tener el conflicto.

Luego del Superclásico y sus polémicas arbitrales, el enfrentamiento entre River y la AFA escaló a límites impensados. La guerra es total y declarada. Ahora, en plena definición de los playoffs del Clausura, la incógnita pasa por saber si continuarán los cruces, si Claudio “Chiqui” Tapia responderá de manera personal o institucional, si River seguirá levantando la voz a través de Stefano Di Carlo y hasta dónde puede llegar el conflicto.
Fuentes consultadas de River aseguran que la pelea va a continuar y que los reclamos no se van a detener. Públicamente, ya se expresaron los jugadores campeones del mundo, el entrenador, Leonardo Ponzio, el presidente del club, Stefano Di Carlo, y los exmandatarios Jorge Brito y Rodolfo D’Onofrio. Incluso, entre las posibilidades que se analizan no se descarta una conferencia de prensa. En Núñez temen que durante los playoffs vuelvan a sentirse perjudicados.

La publicación de los audios del VAR sobre las expulsiones de Lucas Martínez Quarta y Gonzalo Montiel, sin que se difundieran las conversaciones sobre otras jugadas que River considera polémicas —como la posible roja a Sebastián Blanco o el penal a Nicolás Otamendi—, profundizó el malestar. “Encima que nos perjudican, te mojan la oreja y te cargan con esas actitudes”, confiaron desde las altas esferas del club en estas horas, en las que todavía persiste el fuerte enojo con la AFA y los árbitros.
Esta bronca viene de hace tiempo. Di Carlo había apostado fuerte a reconstruir la relación con la AFA incluso antes de asumir la presidencia y mantenía un vínculo personal con el propio Tapia. Comían juntos y hablaban con frecuencia. No fue casualidad que el titular de la AFA estuviera presente en la asunción de Di Carlo ni que el presidente de River participara de la conferencia de prensa previa al Superclásico de noviembre de 2025.

Sin embargo, aquellos gestos chocaron con una serie de hechos que River interpretó como una declaración de guerra. Entre ellos, los fallos arbitrales en aquel Superclásico de noviembre, en el del Apertura y en la final ante Belgrano. También hubo dos decisiones políticas en las que el club entendió que no fue informado ni consultado: la entrega de la Copa Anual a Rosario Central y el paro o lockout dispuesto en medio de las denuncias contra Tapia que comenzaron a aparecer en los medios. Para River, ese fue el punto de quiebre. La relación se rompió y el club se alejó de la AFA.
La escalada continuó con el regreso de River a la AFA acompañado por un proyecto de renovación del fútbol argentino que se hizo público; la reunión de Di Carlo con Juan Sebastián Verón, quien había mantenido un enfrentamiento con Tapia; el voto negativo al proyecto del nuevo formato de torneo; la ausencia del presidente millonario en la conferencia previa al Superclásico y las declaraciones que hizo desde la ventanilla de su auto unos días antes de visitar la Bombonera.
En este escenario, la gran pregunta ya no es si la guerra continuará, sino quién puede salir más lastimado y cuáles serán las consecuencias. Al fin de cuentas, River necesita que la pelota entre en el arco para respaldar su proyecto deportivo, mientras que la AFA, que no juega partidos, puede mantenerse al margen de los resultados.





