A Racing se le escapó sobre el final contra Flamengo y quedó obligado a ganar en Avellaneda
La Academia dio el brazo a torcer en los últimos minutos ante el Mengao y quedó supeditado a una victoria en condición de local, en exactos siete días, para al menos igualar la serie semifinal de Libertadores y llevarla a los penales.

Flamengo le dio un revés a Racing sobre el final del partido. Por la ida de las semifinales de la Copa Libertadores, el equipo argentino lo llevó bien hasta los últimos minutos, donde sufrió el gol del colombiano Jorge Carrascal, la figura de la noche, y cayó 1-0 este miércoles por la noche en el mítico Maracaná.
Finalmente Gustavo Costas dispuso de las titularidades de estandartes tales como Santiago Sosa y Gabriel Rojas, aunque no así de Juan Nardoni, quien ingresó, de todos modos, en el segundo tiempo. Facundo Cambeses fue la figura y se floreó con dos o tres intervenciones claras, incluida la jugada previa del gol.
Para sorpresa del Mengao, la Academia salió a jugar de igual a igual. Apostó a llevar el partido a un terreno más físico que con la pelota, aunque de a ratos se animó a hacerse de ella y arrimarse al área de Agustín Rossi con la posesión durante la primera etapa.

En ese tiempo, el equipo argentino tuvo una de las jugadas más claras en los pies de Santiago Solari tras un envío de un tiro de esquina por parte de Agustín Almendra, pero el ex arquero de Boca respondió con creces y evitó la caída de su valla.
Aguerrido, Racing esperó agazapado en su campo las embestidas de Flamengo, que eligió claramente el sector izquierdo para hacerlo. Gastón Martirena sufrió las asociaciones que surgieron del uruguayo Giorgian De Arrascaeta, Alex Sandro y el colombiano Jorge Carrascal, y no gozó de una colaboración de Solari para bajar con el ex lateral de Juventus, lo que significó una complicación.
El volante ofensivo con pasado en River fue lo más desequilibrante en el equipo de Filipe Luis, en la mayoría de los casos desde la izquierda, para enganchar hacia adentro y quedar con el campo de frente. Cuando intentó por derecha, se topó con la mano que Tomás Conechny le dio a Gabriel Rojas, a diferencia de lo que ocurrió con el tándem Martirena-Solari.

El problema mayúsculo del elenco brasileño radicó en no poder habilitar de manera clara a su delantero y goleador Pedro, a diferencia de lo que ocurrió durante los primeros minutos en el primero de los dos duelos frente a Estudiantes de La Plata, sobre todo en este mismo escenario. La desesperación de sus volantes por no poder hacerlo se hizo notar por los pelotazos sin sentido que empezaron a recorrer el cielo carioca.
La preponderancia de Carrascal no cesó en el complemento y fue la mayor preocupación de los volantes del conjunto argentino. El colombiano se inventó faltas, desequilibró, encaró, generó situaciones de gol. Todo lo que a muchos de sus compañeros les faltó, a él le sobró y obligó a los mediocampistas rivales a multiplicar sus esfuerzos por detenerlo.
El técnico brasileño acertó al mandar al campo a Ayrton Lucas y al colombiano Gonzalo Plata. Fueron ellos quienes rodearon mejor al ex enganche de River y le solucionaron varias terminaciones en sus apariciones. Pero el dominio de la pelota de Flamengo no fue necesariamente peligroso para Racing, que no se inquietó por ser un equipo corto, en 20 metros, para ahogar las posibilidades de avances locales, aunque también por momentos salió a presionar.
A falta de menos de diez minutos para el final, el chileno Erick Pulgar divisó la trepada por la izquierda del ingresado Samuel Lino y se la tiró a la cabeza. El brasileño, entonces, frenteó sobre la humanidad de Cambeses, que tuvo un gran partido, y la mandó a guardar, pero la jugada fue invalidada por fuera de juego del atacante del Fla.
Pero solo unos minutos después, el intratable Carrascal habilitó a otro ingresado como Bruno Henrique, que falló en su definición, o mejor dicho perdió el mano a mano por la providencial aparición de Cambeses, pero el rebote lo aprovechó el propio volante ofensivo colombiano, la figura excluyente de la noche en el Maracaná, y tras un desvío en Marcos Rojo, puso el 1-0 definitivo. Aunque se revisó por un posible offside, se convalidó el festejo de los cariocas.
De esta manera, Racing está obligado a ganar si quiere avanzar a la final de la Copa Libertadores de América. Lo intentará el próximo miércoles a las 21.30 en el Presidente Perón, de Avellaneda.





