Platense lo buscó y se llevó un merecido triunfo como visitante de Barracas Central
El Calamar sigue invicto desde la vuelta de Palermo como entrenador. Este domingo le dio vuelta el partido al Guapo y lo venció por 2 a 1 mientras espera la serie de Libertadores con Fluminense.

Mientras dedica todos sus pensamientos a lo que pueda ocurrir en algunos días en el plano internacional, Platense jugó un gran partido ante Barracas Central este domingo por la tarde en el Estadio Claudio Tapia, lo dio vuelta como visitante y ganó 2 a 1 por la sexta fecha del Torneo Clausura de la Liga Profesional.
Está claro que la cabeza de cualquier hincha del Calamar está puesta en la inminente serie de cuartos de final de la Copa Libertadores de América, donde los de Saavedra enfrentarán a Fluminense, de Brasil, y definirán la llave en condición de local. La ida será en el Maracaná el 9 de septiembre y la vuelta, en el Ciudad de Vicente López, una semana después.
Por cómo se dio el partido, sobre todo desde el gol que adelantó a los locales en el primer tiempo, si alguno de los dos merecía claramente el triunfo era el equipo de Martín Palermo, porque nunca dejó de buscar los tres puntos y, producto del esfuerzo inclaudicable, terminó llevándose una importante victoria, que mantiene invicto al equipo del Titán desde su llegada.

Es que a pesar de haber comenzado en desventaja por el tanto anotado por Iván Tapia de penal a los 23 minutos del primer tiempo, durante gran parte del encuentro el que dominó las acciones y tuvo las chances más claras para adjudicarse un más que justo triunfo fue Platense.
Justamente en la sanción del tiro penal para el equipo de Damián Ayude radicó la polémica. El árbitro Hernán Mastrángelo cobró una sujeción con tiro libre directo para Barracas a escasos centímetros del área, pero luego de una revisión en el VAR se percató de que el hombre de la visita soltó a su adversario dentro de la misma, por lo que dio marcha atrás y le concedió al local un tiro desde los doce pasos.
A partir del 1 a 0, tras el buen remate de Tapia en su cara a cara con el arquero Nicolás Sumavil, el protagonismo del partido fue asumido totalmente por el Calamar de Palermo, que casi siempre eligió la banda derecha para generarle innumerable cantidad de ocasiones manifiestas de gol a la defensa del elenco anfitrión.

Sin embargo tuvo que esperar hasta la segunda mitad para igualar las acciones. Nicolás Retamar fue el encargado de darle la alegría a los suyos con una definición precisa para vencer la resistencia de Marcelo Miño luego de una de las tantas buenas jugadas colectivas por el andarivel derecho, con Juan Ignacio Saborido como uno de los artífices y Franco Zapiola como quien asistió de manera sublime a su compañero de ataque.
Y no conformes con el empate, los de Saavedra nunca dejaron de insistir para revertir el marcador y tener el control absoluto del partido, pero para eso tuvo que esforzarse y superar varios intentos frustrados hasta el final del mismo. Gozó de muchas chances para volver a vencer la valla de Miño, pero por diferentes motivos no pudo concretar. Hasta que el encuentro entró en la agonía.
Allí, Bautista Merlini advirtió la trepada por el centro y en soledad de Luciano Giménez y lo habilitó con un pase llovido sensacional para que el delantero, que sumó su segundo gol en seis partidos con la camiseta marrón, definiera con clase por encima de la humanidad del golero de Barracas, que no pudo hacer nada para evitar lo que, al final, fue un triunfazo calamar.





