Los pibes de Banfield arruinaron la fiesta de Lanús: 1-1 en La Fortaleza
El Clásico del Sur, con mucho colorido en las tribunas pero apenas discreto en el campo de juego, terminó empatado tras una reacción del equipo visitante, que sobre el final pudo llevarse el triunfo.

No hubo vencedor ni vencido en una nueva edición del Clásico del Sur, aunque los pibes de Banfield quedaron mejor parados al final de la jornada en La Fortaleza, donde el Taladro no pierde hace siete partidos. Lanús, apoyado por su público, que brindó un colorido marco, terminó frustrado por el 1-1 en un partido apenas discreto que se le escapó por su tibieza y la vergüenza del equipo visitante.
El chico Gerónimo Rivera silenció el estadio a los 76 minutos, en la acción siguiente a un penal para Lanús que Nicolás Ramírez retrotrajo tras el llamado del VAR.

El desarrollo del clásico
La primera llegada profunda estuvo a cargo del Granate con una jugada que arrancó Ramiro Carrera por derecha y que asoció, con pelota al piso y a un toque, a Marcelino Moreno. Por el otro sector la terminó Eduardo Salvio con un zurdazo que Facundo Sanguinetti tapó sobre su izquierda.
Esa primera sensación de peligro que tuvo la tarde de La Fortaleza marcó una tendencia y fue una especie de anuncio de lo que vendría poco tiempo después.
Entonces en el minuto 24, ya con el trámite volcado en campo visitante, tomó impulso una pelota en forma de centro hacia el área de Sanguinetti y Ramírez detectó un agarrón falta de Martín Río contra Ezequiel Muñoz. El árbitro sancionó un penal y Salvio lo transformó en por gol con un remate seco y al centro del arco.
Banfield, a esa altura quebrado tanto en el aspecto futbolístico como en el anímico, recién tuvo una chance en tiempo adicional con una pelota parada que Santiago López García no pudo empujar en la libertad del segundo palo.

Ya en el complemento el técnico visitante, Ariel Broggi, probó con un cambio de cartas, aunque todo siguió bajo la perspectiva que era el local el dueño psicológico del clásico. Hasta que llegó ese minuto 30 clave cuando una caída de Sasha Marcich en el área visitante dio paso al fallo inicial de Ramírez: penal.
Sin embargo, tras revisarla en la pantalla, el árbitro revirtió su decisión y en la jugada siguiente llegó la respuesta del Taladro con una pelota que guapeó Marcos Arturia y empujó Rivera. Mejor parado emocionalmente, Banfield manejó el partido en los minutos finales en los que, de haber estado preciso, se podría haber llevado algo más que el empate.
Con este resultado, Lanús se mantuvo en la sexta posición de la Zona B con 17 puntos y Banfield y quedó anteúltimo en la A con 11 unidades.





