Chau Muñeco: ovación y despedida para Gallardo con reproches a los jugadores
El histórico entrenador del Millonario quedó en el centro de la escena en la previa del partido con Banfield. La gente aplaudió al DT que apostó por un equipo juvenil y dejó en el banco a los futbolistas más resistidos.

Los resultados mandan en el fútbol y tal es así que Marcelo Gallardo, ni más ni menos, deja su cargo en River Plate. A pesar del pobre presente futbolístico, en una suerte de continuidad del año pasado, la gente del Millonario dejó en claro que adora a Gallardo. Y que otro regreso en el futuro, no será descabellado.
La previa del partido con Banfield, el último de su segundo ciclo, quedó marcado por el agradecimiento al entrenador más ganador de la historia del club, pero también con reprobación hacia muchos futbolistas.
Camino a la estadio ya se percibió el clima de despedida. Con cierta nostalgia, algunos simpatizantes expresaron sus sentimientos en la calle y una vez nombrado el Muñeco por la voz del estadio, con su imagen en la pantalla gigante, la ovación no se hizo esperar.

El Muñeco, quien el día previo al choque con Banfield fue saludado por cientos de socios en el anillo del Monumental, se mostró entero antes de ingresar al vestuario. De fondo, su recorrido como jugador y entrenador de River, cobró acción a través de los leds de la pared.
“Que la noticia no tape la historia. Gracias eternas Muñeco y cuerpo técnico”, fue una de las banderas colgadas en la San Martín alta, en una señal inequívoca de agradecimiento.

La gran ovación llegó después

Gallardo, quien descartó cualquier tipo de homenaje, ocupó su lugar en el banco de los suplentes antes de que el juego empiece y en cuestión de minutos tuvo que salir a saludar a la gente. El histórico “¡Muñeco, Muñeco!” se escuchó de las tribunas y el protagonista en cuestión agradeció. Hasta pareció juntar las manos, como si se tratase de una disculpa.
De inmediato, los hinchas arremetieron contra los jugadores. El cántico fue unánime: “¡Jugadores, a ver si ponen huevo…!”. Y quedó en claro, una vez más, dónde canalizaron el enojo por otra campaña irregular.
Cuando Lucas Martínez Quarta convirtió el 1-0, fue directo a saludar a Gallardo. El Chino fue uno de los futbolistas que surgió bajo su gestión y se mostró dolido por su salida. Entretanto, la gente celebró el gol y arremetió con otro “¡Muñeco, Muñeco!”.

El empate parcial de Banfield llegó sobre el cierre del primer tiempo y florecieron algunos silbidos en la retirada del equipo al vestuario.
La gente volvió a ovacionar a Gallardo cuando River marcó el 2-1, a través de Sebastián Driussi, uno de los resistidos. “¡Gallardo es de River y no se va!”, repitió la hinchada en plena celebración de gol.
El tanto de Freitas extendió la ventaja, para darle tranquilidad a un equipo que por momentos jugó nervioso en un contexto difícil.
En el final, Gallardo, visiblemente emocionado, volvió a saludar a la gente cuando coreó su nombre. Un Monumental colmado lo despidió con todos los honores, pero dejó un mensaje directo: silbidos para los jugadores y cánticos con advertencias. Al hincha no le gustó nada la salida del entrenador más ganador de la historia, y lo hizo saber.
Reprobados
El flojo presente futbolístico de River no tiene a Gallardo como culpable, según la hinchada de River. En el Monumental se expresó a favor del Muñeco y apuntó contra un buen número de futbolistas.
A medida que la voz del estadio los fue nombrando, los silbidos fueron en aumento. La gente le bajó el pulgar a Fabricio Bustos, Marcos Acuña, Matías Viña y Maximiliano Salas. Y la reprobación fue mayor hacia Paulo Díaz, Sebastián Driussi, Giuliano Galoppo, Kevin Castaño y Facundo Colidio.
La mayoría de ellos, a excepción de Driussi, ocuparon un lugar en el banco de los suplentes.





