Palmeiras perdió como local pero clasificó por penales y espera en la final por Estudiantes o Flamengo
El Verdao cayó 1 a 0 con Fluminense en el Allianz Parque por la semifinal de vuelta, luego del 2 a 1 obtenido en la ida, pero en los tiros desde los 12 pasos se impuso 5 a 3 y está por segunda vez consecutiva en la gran final, donde lo esperarán Estudiantes de La Plata o su verdugo de esa definición de 2025, Flamengo, que se enfrentarán por segunda vez este jueves en el Maracaná, luego del 0 a 0 de la ida en Argentina.

Palmeiras sufrió este miércoles por la noche, en el Allianz Parque:no pudo mantener su ventaja en la serie ante Fluminense, perdió 1 a 0pero lo venció 5-3 en los penales luego del 2-1 de la ida en el Maracaná y se clasificó a la final de la Copa Libertadores de América por segunda vez consecutiva, en busca de revancha y a la espera de contrincante.
Hace una semana, en el Maracaná de Río de Janeiro, el Verdao se había adjudicado un 2 a 1 que de todas maneras no le alcanzó para este encuentro de vuelta disputado en San Pablo.
Ahora quedará pendiente de lo que ocurra entre Flamengo y Estudiantes de La Plata este jueves desde las 21.30 en el Maracaná para conocer a su rival en la gran final del continente.
En el caso de que los cariocas accedan a dicha llave, se repetirá el partido de 2025, cuando el Fla venció a Palmeiras por 1 a 0 en Quito, Ecuador, y se quedó con la cuarta Copa Libertadores de su historia. Y será, además, la tercera vez que se crucen en una final de América estos dos equipos brasileños: en 2021, los paulistas festejaron en Montevideo su tercera conquista continental.
Otro dato a recordar es que la final de este 2026 se llevará a cabo nuevamente en el estadio montevideano Centenario, justamente donde Palmeiras se impuso en el alargue hace cinco años por 2 a 1. La gran cita tendrá lugar el próximo sábado 28 de noviembre en territorio uruguayo.
El Pincha platense querrá evitar una nueva disputa entre estos dos poderosos equipos: mañana, otra vez en el Maracaná, a partir de las 21.30, intentará dar el golpe ante el equipo de Leonardo Jardim luego del empate 0 a 0 en UNO del jueves pasado.
El trámite del partido entre los paulistas y Fluminense no fue muy rico en el primer tiempo. Se notó la tensión que hubo en el ambiente del Allianz Parque, las ganas del local por hacer un gol que liquidara la serie y las de la visita por convertir el de la igualdad que llevara, de mínima, la llave a los penales.
En el complemento, los dirigidos por el portugués Abel Ferreira pudieron tener largos tramos de posesión de pelota para defenderse con ella. No permitieron que el Flu tomara las riendas del encuentro, aunque con el correr de los minutos ese dominio se les fue de las manos.
Los de Río de Janeiro detectaron que la defensa adversaria no era impenetrable ni mucho menos. Paulatinamente se plantaron en campo rival y empezaron a generar ocasiones de gol de cara al arco defendido por Carlos Miguel.
Sobre el final, a menos de 10 minutos para el pitazo del árbitro uruguayo Esteban Ostojich, una buen consecución de pases que inició por la derecha y fue yéndose hacia el medio derivó en la asistencia de Wesley Nata para Hércules, que recibió en la medialuna del área y remató con clase al palo izquierdo del golero anfitrión para igualar la serie y que todo se definiera desde los 12 pasos.
Y allí Carlos Miguel se lució con lo mínimo, pero fundamental. Atajó el tiro de Nonato, sobre su poste izquierdo, y le dejó la clasificación en los pies a Marlon Freitas, que no falló: cruzó su disparo de manera rasante a la derecha del veterano arquero Fabio, de 46 años, para que Palmeiras esté por segunda vez consecutiva en la final de la Libertadores y por cuarta ocasión en los últimos seis. Ahora irá por su cuarta estrella ante el Pincha argentino o su compatriota Mengao.





