Con oficio y fervor Tigre se trajo desde la altura un valioso punto ante Macará de Ecuador
El equipo dirigido por Diego Dabove igualó 2 a 2 con el conjunto de la ciudad de Ambato y se mantiene con chances de clasificar. David Romero, con dos tantos, fue la gran figura del Matador.

Tigre empató como visitante por 2 a 2 con Macará de Ecuador en un partido vibrante, válido por el Grupo A de la Copa Sudamericana. Con dos goles de David Romero, El Matador logró un resultado que le permite seguir en la pelea por la clasificación.
Tras ganarle a América de Cali en su última presentación en la Copa Sudamericana y cortar una racha de doce presentaciones sin victorias, Tigre salió a jugar de visitante ante Macará de Ecuador con el objetivo de afirmarse en el objetivo de clasificar a la siguiente fase de la competencia continental.
Por su parte, el elenco dirigido por el uruguayo Guillermo Sanguinetti encaró este compromiso con la intención de consolidarse como líder del Grupo A, ejerciendo su condición de local en la ciudad de Ambato, a más de 2.500 metros sobre el nivel del mar.
Macará salió a imponer condiciones y tomó la iniciativa del partido con un juego asociado y con una clara vocación ofensiva, como hizo cuando se llevó un triunfo de la localidad de Victoria, donde le ganó a Tigre por 1 a 0 en lo que fue su segunda presentación en el certamen.
En cambio Tigre optó por retrasarse, esperar y salir de contragolpe, con la clara intención de aprovechar los espacios que dejaba el adversario.
Por este camino y tras una gran corrida por la derecha, el atacante de El Matador, David Romero, batió al arquero de Macará, el también uruguayo Rodrigo Rodríguez, y estableció el 1 a 0.
Con la ventaja en su haber, el conjunto orientado por Diego Dabove se propuso mantener el orden y desplegar marcas escalonadas por los costados con el propósito de cortar los circuitos futbolísticos del adversario.
Macará sintió el impacto anímico del gol en contra y cayó en el juego de fricción que le propuso el conjunto argentino en ese tramo del partido.
Pero de a poco, el elenco local volvió a hacerse con el dominio del partido en base a un certero manejo de la pelota.
Sin embargo, el volante Toño Espinoza, ingresado en el primer tiempo, tuvo el empate y los locales empezaban a avisar, hasta que alcanzaron la igualdad en una acción desafortunada del guardameta de Tigre, Felipe Zenobio.
El mediocampista argentino Matías Miranda envió un centro al corazón del área chica al sacar un tiro de esquina y al arquero argentino se le escapó una pelota que ingresó al arco. Macará llegaba al empate por un error.
El Matador no se desanimó y salió a buscar en el pasaje final del primer capítulo y estuvo cerca de llegar al segundo con otra jugada individual de Romero.
El nivel del partido levantó en los minutos finales, ambos equipos crearon situaciones y el cotejo estaba abierto de cara al complemento.
UN SEGUNDO TIEMPO QUE ESTABA PARA CUALQUIERA Y TERMINÓ EN EMPATE
El elenco de Victoria salió a proponer en el arranque del segundo tiempo, sentía que era su momento y debía aprovecharlo. Elías Cabrera sacó un córner y Romero, con un cabezazo furtivo sorprendía a la defensa de Macará y ponía el 2 a 1.
Otra vez, Macará estaba abajo y debía reaccionar ante sus hinchas para alcanzar la igualdad en el compromiso. En contraste, Tigre aguardaba agazapado, a la espera de tener otra chance.
Desde el banco de suplentes, Dabove le pedía a sus dirigidos concentración al momento de administrar la tenencia del balón e intensidad para ganar en las segundas jugadas.
El conjunto ambateño optaba por jugar por las bandas y generar situaciones de gol desde esos sectores de la cancha.
Macará intentaba, insistía y llegó al empate con una jugada de pelota parada que el uruguayo Franco Posse plasmó en la red con un cabezazo. La historia estaba 2 a 2 y daba la sensación de que ambos equipos podían quedarse con el triunfo.
Pero ni Macará ni Tigre lograron desequilibrar en el marcador y sellaron un empate en un partido atractivo jugado a puro fervor copero.




