Newell's le arruinó la fiesta a Central y cortó la racha de derrotas en el clásico rosarino
El Canalla lo ganaba hasta los 47 minutos del segundo tiempo con el gol de Ávila, pero la Lepra lo igualó con el tanto del Zorro Cóccaro, que fue revisado por un posible offside, pero fue convalidado. El clásico de la ciudad quedó 1 a 1.

Parecía que Rosario Central iba a quedarse con el séptimo clásico ganado al hilo, pero Newell's Old Boys lo empató sobre el final y todo quedó 1 a 1 este domingo por la tarde en el Gigante de Arroyito, por la octava fecha del Torneo Clausura de la Liga Profesional.
No hubo demasiado para destacar en líneas generales, más allá de los goles, por supuesto. El equipo de Jorge Almirón demostró superioridad sobre el de Frank Darío Kudelka, pero tampoco le generó demasiadas ocasiones de gol. En general, el trámite fue de juego áspero y algo trabado en la mitad de la cancha.
Por momentos apareció Ángel Di María y ahí fue cuando se vio lo mejor del local. Sobre todo cuando se asoció exitosamente con Jáminton Campaz, quien tardó en meterse en el partido pero cuando lo hizo fue determinante. Así atacó Central, eligió la banda izquierda. Y de esa manera llegó el tanto que abrió el marcador, en el momento justo.
Unos instantes previos a que el árbitro Yael Falcón Pérez hiciera sonar su silbato para darle punto final al primer tiempo, un córner enviado por el colombiano Campaz le cayó a Enzo Copetti, que se la bajó a Gastón Ávila, que estaba de frente al arco, para que zaguero zurdo estampara el 1 a 0 con un potente disparo sin dejar picar la pelota.
Si se mide por situaciones de gol generadas, a lo mejor el triunfo parcial en el entretiempo fue algo exagerado. Es cierto que el “Canalla” fue quien dominó las acciones, pero no fue apabullante en ataque ni mucho menos. Jugó cerca del joven arquero visitante Josué Reinatti, aunque sin exigirlo con frecuencia.
Con la obligación en sus espaldas de empatar el clásico, la “Lepra” tuvo momentos donde se impuso ligeramente en el desarrollo del complemento, pero sin pesar demasiado en ataque. Los delanteros Matías Cóccaro, Walter Mazzantti y Santiago Solari, recién llegado desde Racing Club, no pudieron generarle muchos problemas al fondo auriazul.
Y ante ese panorama, hubo escenarios de posibles contragolpes con mucha frecuencia. Si los de Almirón manejaban mejor las posibilidades que tuvieron a campo abierto, el partido podría haber sido liquidado por el local un rato largo antes de su finalización. Incluso el ingresado Marco Ruben tuvo algún que otro mano a mano con Reinatti, pero no logró traducirlo en el 2 a 0.
De cara al tramo final del encuentro, Kudelka puso toda la carne al asador. Hizo algunos cambios para intentar terminar de hacerse dueño de la pelota y eventualmente tirar centros desde los costados, lo típico ante la desesperación por obtener la igualdad en un partido de estas características, pero se notó la diferencia de jerarquías entre un equipo y otro.

Las pocas aproximaciones que tuvo Newell's prácticamente no incomodaron en absoluto a Jeremías Ledesma, el arquero local que tuvo un trabajo de mínima exigencia. Sin embargo, cuando ya se disputaba el tiempo de descuento añadido por Falcón Pérez, acaso en su primera llegada a fondo, empató el partido de manera tan increíble como agónica.
Unos minutos después de que Almirón sacara a Di María para poner a un defensor, otro de los ingresados pero del otro bando, Ignacio “Colo” Ramírez, se la bajó a Cóccaro y el “Zorro” puso el 1 a 1 para aguarle al Gigante de Arroyito lo que ya era una fiesta antes de que se bajara el telón del clásico.
En primera instancia el gol fue anulado por un presunto offside de Ramírez, pero tras una revisión en el VAR, el árbitro comunicó a todo el estadio que la posición del atacante fue lícita, por lo que convalidó el tardío empate de los rojinegros.
Por la próxima fecha del Torneo Clausura, Central deberá visitar a Tigre en Victoria el domingo que viene a las 14.45 para intentar mantenerse en los primeros puestos de la Zona B y la tabla anual, mientras que Newell's recibirá a Vélez en el Parque de la Independencia el viernes a las cinco de la tarde.





