Messi, el gran artista del arte
La hora de la última exposición de Lionel Messi en la Argentina llegó, aunque nadie quería que así fuera, y será este inolvidable jueves 4 de septiembre de 2025 en la "galería" del Monumental, donde desplegará por última vez de manera oficial su paleta multicolor vestido de celeste y blanco, para pintar un cuadro que seguramente mezclará trazos de su inagotable talento con otros de intensa emoción que harán llorar a más de uno, incluyendo al propio "uno".

"Pep" Guardiola fue contundente hace unos pocos días cuando le preguntaron si Lamine Yamal es el sucesor de Messi. "Decir que Yamal es el sucesor de Messi es como señalar a un pintor cualquiera como el sucesor de Vincent Van Gogh", dijo el catalán que siempre sostuvo que para "Lío" tendría que destinarse un Balón de Oro cada año mientras esté en actividad, "y otro para los jugadores terrenales".
Es que justamente este Messi de jóvenes 38 años debe ser de los pocos, poquísimos, casi el único futbolista de la historia que puede resistir esa comparación con uno de los mayores exponentes del postimpresionismo como lo fue el célebre pintor neerlandés. Y eso, que hasta puede sonar impropio o descabellado, no lo es simplemente porque el capitán argentino es, como lo fue Van Gogh, un verdadero "artista del arte".
Un "artista del arte", según la Real Academia Española, es "una persona que se dedica a las bellas artes, expresando ideas, emociones y sentimientos a través de medios como la pintura, la escultura o el arte gráfico, valiéndose de sus talentos y formación". Algunos artistas reconocidos por ello son Leonardo Da Vinci y (precisamente) Vincent Van Gogh.
Pintor, dramaturgo, poeta, escultor. Todo eso puede encerrar una definición sobre Messi, y solamente sobre Messi, en su condición de futbolista. Porque como decía el técnico de Sampedor, eso no está reservado "para cualquier futbolista".
Es que "Lío" es todo eso cuando tiene una pelota en los pies. Es pintor, porque cada gol suyo es la firma que le pone a una obra de arte nacida en el atelier de su talento inconmensurable.
Es dramaturgo, porque con su zurda prolífica e inmaculada escribe sobre el césped de los grandes escenarios futbolísticos del mundo una historia cada vez dividida en actos y escenas que representan lo más maravilloso que este deporte puede mostrar a los ojos del espectador de mayor paladar negro que pueda imaginarse.
Es poeta, porque aunque no utilice letras ni palabras, es capaz de expresar emociones, sentimientos y sensaciones cada vez que despliega su fútbol incomparable que le ha ganado las reverencias de los aficionados de todo el planeta que se conmueven ante el despliegue de su talento conmovedor.
Y es escultor, porque con solamente una pelota como material, puede darle forma y expresión artística a sus ideas de juego, esculpiendo figuras de molde que no pueden ser imitadas por ningún otro futbolista sobre la tierra.
Por eso justamente es que se ganó la referencia que inició Guardiola para definirlo después de una gira de Barcelona por Asia, después que llegara a ese continente "destruido físicamente desde Argentina" y en 20 minutos el equipo "blaugrana" ganara un partido 3 a 0 con un triplete suyo: "eso es Messi, un jugador de otro planeta".
Sin embargo "Lío" siempre se mostró terrenal, humilde, familiero, amiguero, sensible y respetuoso. Y también por eso es tan respetado y querido por todos. Por eso se lo va a extrañar como a casi nadie cuando se saque la camiseta albiceleste este jueves en su país. Porque él es de acá. Y sin él, cuando Argentina juegue en cualquier parte, pero especialmente en Argentina, a los argentinos les quedará esa nostálgica sensación de que les está faltando algo. Ni más ni menos que su gran "artista del arte".





