Messi es todo lo que está bien y por eso Argentina puede volver a ilusionarse en serio
Lionel Messi era al que todos querían ver, y como dijo Scaloni, él no iba a ser quien lo impidiera, por lo que le dio 25 minutos y el capitán pagó con creces, para en ese breve lapso romper otro récord, tomarse una pequeña revancha del Mundial 2018 ahora sí convirtiéndole un penal a Islandia, y dejando nuevamente a la selección argentina, más allá del 3-0 final, con la ilusión de que ya se puede soñar despierto con "la cuarta".

Paradojas del destino, casualidad, o como quiera llamarse, pero aun en un amistoso premundialista, el último de la Scaloneta rumbo a la defensa del título, engarza pasado y presente como el fracaso precede al triunfo.
Es que un 16 de junio, justo el mismo día en que Argentina debutará en este Mundial frente a Argelia, los entonces dirigidos por Jorge Sampaoli se presentaron en el Grupo D de Rusia 2018 precisamente frente a Islandia, que debutaba en un certamen ecuménico.
Ese fue el único antecedente entre ambos seleccionados, que terminó con un empate 1-1.en el estadio del Spartak, de Moscú, en lo que sería el comienzo de una saga caótica para el seleccionado argentino en esa Copa del Mundo en la que terminó eliminado en octavos por Francia, Pero ese día ante los islandeses, a los que el "Kun" Sergio Aguero les marcó el único gol, como si fuera el gran mal augurio de lo que vendría, hasta Messi falló un penal que le contuvo el arquero del representativo nórdico, Hannes Halldórsson.
Y este martes 9 de junio de 2026, ocho años después, la selección argentina número 1 del ranking FIFA volvió a enfrentarse al ahora ubicado en el puesto 75, Islandia, con Scaloni, entonces ayudante de Sampaoli, como entrenador principal y campeón del mundo, justo el mismo día que el técnico de Casilda selló su retorno a la Argentina, pero para conducir a un equipo de club, Talleres, de Córdoba, el primero que dirigirá en el país a sus 66 años en la máxima categoría del fútbol profesional en toda su carrera.

Del fracaso de 2018 a la gloria absoluta de Qatar 2022 pasaron menos de cuatro años, y de los "sobrevivientes" de aquel partido en la capital rusa ante Islandia a este amistoso de hoy solamente se cuentan en este plantel construido por Scaloni, además de él mismo y el capitán Messi, quien se puso el brazalete este martes, Nicolás Otamendi, y el lateral izquierdo Nicolás Tagliafico que no formó parte ni del banco de suplentes por una molestia muscular.
Y de "ellos" también repitieron tres jugadores: Hordur Magnusson y Albert Gudmundsson, que fueron titulares, y el histórico Aron Gunnarsson, que arrancó en el banco de suplentes.
Y como aquella vez el "Kun" anotó antes de los 20 minutos, esta vez el "Colo" Barco, en su cuarto partido en la selección mayor anotó ya su segundo tanto (el primero a Zambia en la Bombonera) cuando todavía no se habían jugado ni 10, con un zurdazo con pleno empeine.
Así parecieron empezar a despejarse algunos de esos densos nubarrones que habían inundado de lluvia en la previa al imponente Jordan Hare Stadium de la ciudad alabamiense de Auburn, que tiene menos habitantes (76.000) que la capacidad de este estadio (87.500) icónico del fútbol americano universitario en el que por primera vez desde su inauguración en 1939 se jugó un partido de fútbol (soccer), y que eran los mismos que amenazaban el lunes los pensamientos más oscuros del propio Scaloni, que en virtud de la cantidad de lesionados que tiene en el plantel, calificó a este encuentro como una "piedra".
Por eso la idea original de darle rodaje a muchos de los titulares que abrirán la Copa del Mundo en el Grupo J el martes próximo ante Argelia, en Kansas City, mutó por repetir casi la misma alineación que le había ganado 2 a 0 a Honduras el sábado pasado en Texas.

Y así, mientras afuera se palpitaba por el nombre del reemplazante dei lesionado Leonardo Balerdi con Guido Rodríguez, Máximo Perrone y Emiliano Buendía como máximos candidatos, adentro Agustín Giay, el único que había jugado los 90 minutos ante los centroamericanos repetía titularidad, constituyendo las novedades respecto de ese juego Gerónimo Rulli por Juan Musso en el arco, Facundo Medina por el mencionado Tagliafico en el lateral izquierdo, José López en el centro del ataque por Lautaro Martínez y Nicolás Paz, quizá lo más auspicioso a partir de una lesión que parecía difícil de recuperar, por Thiago Almada.
A partir de ello fue que el dibujo podría haber sido un 4-4-2 en el parado inicial, pero en realidad era un 4-4-1-1 con "Nico" Paz jugando detrás o al costado, sobre todo derecho, del "Flaco" López.
Y si bien en la cromática visual del primer tiempo resaltó más el celeste y blanco del equipo argentino, lo concreto resultó que los azules europeos llegaron en dos ocasiones con muchas chances de convertir, sobre todo la primera de Mikael Ellertsson casi debajo de los tres palos y sin Rulli a la vista.
Por eso al final de esos 45 minutos solamente quedaron ese gol prematuro de la flamante incorporación del Chelsea inglés, algunos buenos movimientos del "Flaco" López, quizá más liberado que en las ocasiones anteriores en las que le tocó actuar aparentemente sin mucho convencimiento, y la versatilidad de Medina para adaptarse a distintos puestos defensivos.,
Y después, para el segundo tiempo si empezaron a filtrarse en el equipo algunos titulares, lenta y progresivamente, para ir dándole alguna forma al equipo del debut mundialista, como el "Cuti" Romero, Rodrigo De Paul, Enzo Fernández,Alexis Mac Allister (estos tres dueños del mediocampo "de gala") y Lautaro Martínez, que estuvieron desde el arranque de esa etapa final. También lo hicieron Tiago Almada y Gonzalo Montiel. El "Dibu" Martínez y Julián Álvarez todavía están fuera de combate. La "Araña" está revolucionando España con un posible salto de Atlético Madrid a Real Madrid.
Pero, claro, todo el mundo lo esperaba a él, al capitán, a Leo, aunque tuvieron que esperar hasta los 20 minutos de esa segunda etapa para que el rosarino volviera a ponerse la celeste y blanca en la previa de su quinto Mundial, y quizá en el último amistoso de su carrera con esta camiseta en su partido 199 con la selección, nuevamente frente a Islandia, como hace ocho años, pero en otro contexto.

Ya para entonces el "titularizado" equipo argentino había pegado dos tiros en los palos de Mac Allister y el "Toro" Martínez, pero apenas ingresó, Messi le dio otro pase mágico al goleador del Inter para que el arquero Elías Olafsson le cometiera penal y el rosarino pudiera tomarse una especie de revancha de aquel malogrado en Rusia y con un zurdazo alto sobre la mano siniestra del guardavallas islandés colocara el 2-0.
Con esa conquista Leo se transformó en el jugador más longevo en convertir un gol con la camiseta argentina con 38 años, 11 meses y 14 días (el próximo 24 cumple 39) para llegar así al gol 117 en la selección nacional.
Y para cerrar una noche finalmente "no piedra", como una despedida a la distancia antes de embarcarse en el Mundial, Messi arrancó una acción bien de Inter Miami habilitando a De Paul, que cedió al medio para que Almada decorara el resultado con un 3-0 que es apenas un par de números, pero que en lo abstracto significa que el campeón del mundo otra vez puede renovar la ilusión porque ahora sí ya tiene "hambre de cuarta".
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