Del ascenso a Europa: Andorra y Chipre, los destinos preferidos de los futbolistas argentinos
Las ligas de ascenso de Andorra y Chipre se consolidan como los principales destinos para futbolistas argentinos surgidos del ascenso, torneos regionales y ligas provinciales, con una presencia cada vez más fuerte también en Grecia, los Balcanes y Europa del Este.

El fútbol argentino sigue exportando talento más allá de los grandes mercados tradicionales. En los últimos años, las ligas de ascenso de Andorra y Chipre se transformaron en los destinos más elegidos por futbolistas argentinos que se formaron en las categorías de promoción, torneos regionales, municipales y provinciales. En esos escenarios, decenas de jugadores encontraron continuidad, protagonismo y la posibilidad de sostener carreras profesionales en Europa.
El fenómeno no se limita a estos dos países. También hay presencia argentina en Grecia, Croacia, Serbia, Bosnia-Herzegovina, Eslovenia, República Checa y Eslovaquia, regiones que ofrecen oportunidades competitivas para futbolistas con recorrido en el ascenso local.
Argentina en Grecia: experiencia y protagonismo
En el Iraklis de Tesalónica se destaca el defensor Rodrigo Erramuspe (35), surgido en Lanús y con una extensa trayectoria por Unión, Atlético Rafaela, Tigre, Belgrano, Liga de Quito, Independiente Medellín y Blooming, entre otros. Hoy es un referente defensivo en el ascenso griego.

En el PAE Chania también sobresale Miguel Mellado (32), con pasado en Chacarita y Deportivo Merlo, quien comparte plantel con Lucas Necul (26), ex Arsenal y Deportivo Madryn. En el mismo club juega el rosarino Iván Ortigoza (30), formado en Sportivo Las Parejas y con recorrido por el ascenso argentino.

El Kalamata reúne a varios argentinos, entre ellos Juan Cataldi, sobrino de Guillermo y Gustavo Barros Schelotto, y Nicolás Czornomaz, hijo del histórico goleador Adrián “Pirata” Czornomaz. También integra el plantel Julián Bonetto, con pasado en Defensores de Villa Ramallo, Quilmes y Alvarado.

Otros nombres destacados en Grecia son Juan Manuel Arias (Niki Volou), el ex-Boca Emanuel Insúa (Athens Kallithea), Gonzalo Torres (GS Ilioupolis) y un numeroso grupo en el GS Marko, como Faustino Dettler, Javier Mendoza, Iván Federico Müller y Alfredo Blancq.



Chipre: un mercado en expansión
El ascenso chipriota también suma presencia argentina, con el rosarino Agustín Príncipe, actual delantero del PAEEK Kyrenia, y Gian Franco Salerno, formado en Boca Juniors. En el Doxa Katokopias se destaca Valentino Guerrini Pereira, joven atacante con pasado en Portugal y España, que ya dejó su marca goleadora.

Balcanes y Europa del Este
En Serbia, Bosnia y Eslovenia continúan apareciendo argentinos en pleno desarrollo, como Nicolás Scarpino (Graficar Belgrado), Franco Ábrego y Juan José Fontemachi en Bosnia, además de Federico Rose, Martín Magister y Agustín Urrutia en el ascenso esloveno.
En la República Checa, el rafaelino Nicolás Gorosito (37) sostiene una extensa carrera en Europa del Este, hoy en el Dynamo České Budějovice, tras pasos por España y Eslovaquia.


Andorra, el refugio del ascenso argentino
El pequeño principado de Andorra es uno de los grandes polos de atracción para futbolistas argentinos, con numerosos clubes que cuentan con presencia albiceleste. En el Casa de Portugal juegan Matías Vaamonde y Adrián Morales, mientras que el City Escaldes tiene a Matías Rubén y Patricio Basterrechea.

El Sporting Club Escaldes reúne a Luis Ferreiro, Ezequiel Vargas, Emanuel Balentín y Leonardo Salguero, mientras que La Massana cuenta con jugadores experimentados como Paulino Monteros, Matías Reveco y Facundo Saavedra. En el UE Santa Coloma B, se sumó este año el marplatense Nicolás Romero.

Desde el ascenso argentino al fútbol europeo menos visible, estos jugadores sostienen una red silenciosa pero constante de talento nacional, que encuentra en ligas emergentes una oportunidad para competir, crecer y mantenerse vigente en el profesionalismo.





