Lanús, grande Lanús: a semifinales ante Fluminense en el Maracaná, donde agredieron a sus hinchas
Lanús se hizo fuerte en el Maracaná desde lo futbolístico para empatarle 1 a 1 a Fluminense y sacando partido del 1 a 0 a favor de la ida, meterse en semifinales de una Copa Sudamericana que ya supo ganarla en 2013, y desde lo emocional para superar las agresiones que sufrieron sus hinchas de parte de la policía brasileña en el entretiempo, cuando además estaban abajo en el marcador.

Lanús sabía que la patriada era difícil porque ir al Maracaná ya impresiona con solo nombrarlo, pero a diferencia de lo que les ocurrió a sus connacionales River y Estudiantes con Palmeiras y Flamengo, que la pasaron muy mal en los primeros tiempos ante ambos rivales de Libertadores (los “millonarios” en el mas Monumental), el “granate” fue superior ante Fluminense en la Fortaleza, donde terminó ganando 1 a 0, y este martes tampoco zozobró en el mítico estadio carioca.
Y el rival no era menor, ya que Fluminense fue apenas hace dos años campeón de la Libertadores y desde entonces no abandona el protagonismo internacional, al punto que fue el mejor equipo americano del último Mundial de Clubes.
El conjunto dirigido por Renato Gaúcho aparecía “a priori” como el favorito para esta serie ante Lanús y el “cuco” para todos los aspirantes al título en esta Copa Sudamericana.
Pero Lanús se hizo respetar, con las calidades de los experimentados Marcelino Moreno y Eduardo Salvio, y trató de defender ese 1-0 de la ida jugando, algo que a veces pudo hacer y otras no, sobre todo porque a los 20 minutos ya estaba perdiendo por un gol de tijera del uruguayo Agustín Canobbio.

Pero no se desesperaron los dirigidos por Mauricio Pellegrino ni cambiaron de postura, sino que llevaron con hidalguía el desarrollo del partido hasta el final del primer tiempo.
Y allí se produjo un parate de más de media hora porque otra vez, como viene siendo historia corriente en Brasil cada vez que se presenta un equipo argentino, los hinchas de Lanús fueron golpeados por la policía local, lo que llevó dos veces a los jugadores hasta donde estaban sus aficionados y familiares reclamando protección para ello.
Videos de los incidentes
Las agresiones se propagaron desde los anillos interiores del Maracaná hasta las graderías, y por eso hasta la continuidad del partido estuvo en duda, hasta que el árbitro venezolano Jesús Valenzuela pudo iniciar el segundo tiempo.
Y nada cambió en el cuarto de hora inicial, porque a Lanús le seguía costando tener la pelota por un Marcelino Moreno que se iba quedando paulatinamente sin energías y entonces Lanús carecía de conducción.
Pero todo cambió con los cambios que ensayó Pellegrino, sobre todo con el ingreso de Dylan Aquino, que se constituyó en la gran figura de la noche carioca empezando por una acción de contraataque que inició él, combinó con Moreno y definió con un derechazo al primer palo del veterano (44 años) Fabio.

A partir de allí, 22 minutos del segundo período, Lanús se paró definitivamente de contra, y tuvo opciones para rematarlo que por el mencionado cansancio del luego reemplazado Moreno o la chispa que todavía le falta a Walter Bou no pudo concretar.
Pero cuando Fluminense llegó, la garantía en el fondo, más allá de lo hecho por los centrales, el capitán Carlos Izquierdoz y el paraguayo José Canale, más el lateral izquierdo Sasha Marcich, fue el arquero Nahuel Losada con sus atajadas. y Cuando no, como en el sexto minuto de descuento, apareció el palo derecho para rebotar un cabezazo de nada menos que un ex Lanús como Germán Cano.

Valga el lugar común, Lanús dio el “Maracanazo” de esta Copa Sudamericana, dejó tecleando a Renato Gaúcho, del que se cobró revancha porque fue quien dirigía al también brasileño Gremio en aquella final de Libertadores de 2017 que se adjudicaron los de Porto Alegre, y ahora tendrá en semifinales al ganador de la serie entre Universidad de Chile del técnico argentino Gustavo Álvarez y Alianza Lima de su compatriota Néstor Gorosito, que tienen la serie empatada tras el 0 a 0 de la ida en Perú y la definirán el próximo jueves en Santiago.
Si el cruce es con Universidad de Chile será Pellegrino el que se cruce con su ex club al que dirigió hasta diciembre de 2023, y si es Alianza Lima entonces “Pipo” se las verá con una hinchada de Lanús que no lo quiere para nada porque le quedó un mal recuerdo suyo cuando fue su técnico entre 2004 y 2006.





