Vélez se quedó en Alta Córdoba con un triunfo agónico ante un Instituto que no encontró el camino del gol
El Fortín le ganó por 1 a 0 a La Gloria con un tanto marcado por Tobías Andrada en tiempo de descuento. El local hizo el gasto pero no pudo convertir y lo pagó demasiado caro.

Instituto intentó desde un comienzo jugar en el campo adversario con la intención de aprovechar la velocidad del delantero colombiano Jhon Córdoba y la precisión del volante Alex Luna en la mitad de la cancha.
Por su parte, Vélez apostaba a las salidas rápidas de Matías Pellegrini y las sociedades entre Braian Romero y Tobías Andrada que intentaban armar en la ofensiva.
Pasada la media hora de juego, Córdoba y su compañero de ataque, Franco Jara, armaron una buena combinación que terminó en una situación de gol para La Gloria.
Fue, hasta ese entonces, la acción colectiva más pulida de un partido de trámite discreto.
Tras una serie de rebotes en el área de Vélez, el árbitro Andrés Merlos sancionó penal por una mano del defensor de El Fortín, Lisandro Magallán.
Pero luego de una consulta con el VAR, el árbitro revirtió su decisión, cuando le informaron que el defensor de Instituto Jonathan Galván se encontraba en posición adelantada en la acción previa.
El elenco dirigido por Daniel Oldrá buscó un poco más, generó algunas chances, pero careció de fluidez. Los dirigidos por Guillermo Barros Schelotto trataron de buscar el error del rival y se quedaron sólo con eso.
Hubo muy poco fútbol en el estadio Juan Domingo Perón del barrio de Alta Córdoba. Ninguno hizo méritos suficientes como para ponerse en ventaja y se fueron al descanso en cero.
En los primeros minutos del complemento, el partido ganó en ritmo e intensidad, y por momentos se hizo de ida y vuelta. El conjunto cordobés proponía y el elenco de Liniers buscaba los espacios para contragolpear.
Antes de que se cumplieran 10 minutos, Córdoba tiró un centro y Diego Sosa sacó un remate que pegó en el travesaño. La posibilidad más certera que La Gloria generó en el compromiso.
Al promediar el segundo tiempo, Galván, metió con un cabezazo furioso a la salida de un saque de esquina y el arquero colombiano Álvaro Montero, reemplazante de Tomás Marchiori en este arranque de temporada, lo contuvo con una formidable intervención.
El local era más y pugnaba por abrir el marcador en un partido que no era bueno, pero había cobrado un poco más de intensidad en relación con lo que sucedió en el capítulo inicial.
El atacante paraguayo de Instituto Manuel Romero, ingresado en la segunda mitad, debió retirarse por una lesión y lo reemplazó el juvenil Luca Rafaelli, que, con 16 años, hizo su debut en la Primera División.
Los minutos corrieron y el gol no llegaba. Hasta que Andrada con un remate cruzado puso el primer gol del partido en tiempo de descuento, que el 2 de febrero cumplirá 19 años y se anotó por primera vez en el marcador en la máxima categoría del fútbol argentino.
El Fortín se quedó así con el triunfo ante un rival que no supo cómo definir las oportunidades que gestó. ¿Fue justo? Tal vez no, pero Vélez pegó sí pegó justo, sobre el último suspiro, y lo ganó. Lo demás es una anécdota.





