Independiente supo soñar y sufrir para quedarse con la victoria
Independiente logró su primer triunfo en la Copa Sudamericana al derrotar por 2 a 1 al Boston River de Uruguay con dos tantos del chileno Pablo Galdames y se mantiene en carrera en el plano internacional, donde se ilusiona con repetir el buen presente del torneo local.

En partido luchado, el equipo de Julio Vaccari logró su primer éxito en la Copa Sudamericana y despejó las dudas que había mostrado en su debut en la altura de Potosí ante Nacional. El chileno Pablo Galdames marcó los dos goles para el ganador.
Consciente de la necesidad que tenía Independiente de conseguir un triunfo de local tras la derrota por 2 a 0 ante Nacional, de Potosí, en su debut en la Copa Sudamericana, Boston River apostó desde el arranque del partido a jugar con las urgencias del equipo de Julio Vaccari.
Con mucha presencia en la mitad de la cancha, el equipo uruguayo trató de cortar la circulación de juego de “El Rojo”, que se mostró ineficaz a la hora de generar profundidad.
Así, la tenencia de Luciano Valdez y las proyecciones del colombiano Álvaro Angulo no alcanzaron para desnivelar y adelantar al local en el marcador.

“El Rojo” juagaba casi siempre al trote y no podía cambiar de ritmo, ante un rival que, con orden táctico y prolijidad en la salida, se encargó de cerrarle a su adversario los caminos del gol.
El argentino Mauricio Vega en el mediocampo, era el jugador que comandaba las acciones de los uruguayos, que trataban de aprovechar las subidas del Defensor Juan Acosta y del volante Agustín Amado.
En una subida de Santiago Montiel, Gabriel Ávalos tuvo la chance más clara para el equipo de Avellaneda, que no pudo en la primera mitad romper el cero y sabía que debía mejorar su juego de tres cuartos hacia arriba como para crear más ocasiones de gol.
Para el segundo período Vaccari movió el banco y mandó a la cancha al chileno Pablo Galdames y al delantero Lautaro Millán para que el equipo adquiera más movilidad en la ofensiva.

Independiente se adelantó con decisión y jugaba en corto en campo rival a la espera de un pase en cortada o un desborde que le permitiera generar peligro en el arco defendido por Bruno Antúnez.
“El Rojo” insistió, buscó hasta que la presión dio sus frutos. Tras un envío aéreo al área de Boston River, Ávalos se la bajó a Galdames y el chileno puso el primero para Independiente en la noche de Avellaneda.
Con la ventaja a su favor, Independiente se afirmó en el dominio y manejaba la pelota. Cabral tuvo el segundo. Y poco después casi convierte el chileno Felipe Loyola (de gran actuación en la segunda parte), que no pudo ponerle le broche en la red a una buena jugada colectiva.

Pero el cansancio y la exigencia física de haber jugado 48 horas antes con Lanús por el Torneo Apertura comenzaron a hacerse sentir. Entonces llegó el gol de Felipe Chiappini, que cayó como un balde de agua fría en el estadio Libertadores de América Ricardo Bochini.
Pero en la agonía y la desazón, apareció otra vez el chileno Galdames para poner el segundo gol y darle a “El Rojo” una sufrida y trabajosa victoria.
Ante su gente, Independiente alimentó su sueño copero con un triunfo en la Sudamericana. Además, sigue al frente en el Apertura, donde clasificó a los octavos de final. La vida y el fútbol le siguen sonriendo al equipo de Vacarri. No es poco.





