Independiente le ganó con sufrimiento a Deportivo Riestra y se clasificó a los playoffs
Con los goles de los juveniles Mateo Pérez Curci y Felipe Tempone, el Rojo derrotó 2 a 1 al Malevo y aseguró su presencia en la segunda fase. El equipo de Jadson Viera sigue sin convencer, pero festejó al final, aunque no pudo meterse en la Copa Sudamericana.
Sobre el final y con mucho sufrimiento, Independiente derrotó por 2-1 a Deportivo Riestra y se clasificó de forma agónica a los playoffs del Torneo Clausura de la Liga Profesional.
Sin jugar un buen partido y con un funcionamiento que dejó muchas dudas, el Rojo se quedó con la victoria gracias a los goles de los juveniles Mateo Pérez y Felipe Tempone. En tanto, Alexander Díaz marcó el empate transitorio para el Malevo.

El clima proselitista que antecede a las elecciones que se realizarán en el club el próximo 13 de diciembre se hizo presente en las plateas y cabeceras del estadio Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini. Hubo discusiones entre socios e hinchas en torno a las propuestas que Gastón Gaudio, Luciano Nakis y Enrique Sacco, los tres candidatos a conducir los destinos de la entidad, formularon en los últimos días en los medios de comunicación.
Incluso, desde antes del partido, los cánticos en repudio a la actual Comisión Directiva, encabezada por Néstor Grindetti, que dejará su cargo el mes próximo, resonaron con fuerza en los cuatro costados de la cancha.
En ese candente contexto extrafutbolístico, el equipo dirigido por Jadson Viera salió a jugarse su oportunidad de clasificar a los playoffs y de mantenerse con chances de ingresar a la Copa Sudamericana 2027. Debía ganar por dos goles para superar a Barracas Central en la tabla general anual, una tarea complicada para este Independiente.

Consciente de que un triunfo le aseguraba el pasaje a la próxima instancia de la competencia, Independiente salió desde el arranque a tomar la iniciativa frente a Deportivo Riestra.
Así, tras una punzante proyección por izquierda, Josías Palais mandó un centro rasante al área visitante y Mateo Pérez conectó para marcar el primer gol de la tarde-noche de Avellaneda.

Independiente se ponía en ventaja con una jugada gestada por dos futbolistas surgidos de sus divisiones inferiores. Un gol que le daba una cuota de tranquilidad al conjunto local.
Pero el ímpetu que había insinuado el Rojo en el comienzo del encuentro empezó a diluirse con el correr de los minutos ante el orden y la prolijidad táctica que exhibía el Malevo, que buscaba adelantarse en el campo rival con intensidad y control de la pelota.
El delantero Agustín Graneros, con su presencia por el sector derecho del ataque, era el principal argumento ofensivo del equipo dirigido por Gustavo Benítez, que, con persistencia y disciplina táctica, logró adueñarse del control del partido.

Independiente no encontraba la manera de salir de la encerrona que le había impuesto el conjunto de Bajo Flores. El equipo de Viera se mostraba ineficaz para construir juego y los reclamos de los hinchas rojos comenzaban a sonar con fuerza.
En el tramo final del primer tiempo, el Rojo se mostró más activo en ataque y ejerció algo más de presión en los últimos metros del campo rival.
El conjunto de Avellaneda se fue al descanso en ventaja, pero sin convencer. Estaba claro que debía mejorar en el complemento si pretendía quedarse con los tres puntos que le permitieran avanzar a la siguiente fase del certamen sin depender de ningún otro resultado.
Independiente lo festejó al final

Independiente redobló sus esfuerzos en el comienzo del segundo tiempo y, con voluntad, procuró acercarse al arco defendido por Ignacio Arce. Más allá de algunas buenas intenciones, el Rojo no lograba darle fluidez a su juego.
Por su parte, Riestra no se desordenaba, mantenía su aplomo y esperaba la oportunidad de generar alguna situación para alcanzar la igualdad.
Por momentos, el partido se volvió trabado, disputado y plagado de pelotazos. A medida que avanzaba la segunda mitad, poner la pelota contra el piso y hacerla circular parecía una tarea complicada para ambos equipos.
La producción de los dirigidos por Viera no conformaba y los simpatizantes rojos lo expresaban con cánticos y reprobaciones hacia los jugadores.
Con el objetivo de darle otro ritmo al equipo en los minutos finales, el entrenador brasileño-uruguayo mandó a la cancha al juvenil mediocampista Tomás Parmo. Sin embargo, el cambio no alcanzó para modificar el desarrollo.
A fuerza de pelotazos y jugadas de pelota parada, el Malevo comenzó a acercarse al arco custodiado por el uruguayo Santiago Mele.
Y en una contra letal, el ingresado Alexander Díaz estableció la igualdad. Fue un baldazo de agua fría para Independiente, que parecía volver a naufragar en sus propias limitaciones.
Pero poco después de la reanudación, el Rojo armó una jugada rápida, llegó al área adversaria y Felipe Tempone, con un toque suave, marcó el 2-1 y desató el alivio en Avellaneda.

Así, con lo justo, sin que le sobrara nada y con sufrimiento hasta el final, Independiente se quedó con la victoria y el pasaje a los playoffs. Pese al triunfo, no logró superar a Barracas Central en la tabla anual y se quedó sin posibilidades de clasificarse a la Copa Sudamericana 2027.





