Gimnasia eliminó a Vélez a domicilio y visitará a River en los cuartos de final del Apertura
El Lobo platense se impuso por 1 a 0 al Fortín en Liniers y lo sacó del campeonato en octavos de final. Ahora deberá buscar su boleto a semifinales el próximo miércoles en el Monumental ante River.

Gimnasia y Esgrima La Plata se adjudicó este domingo por la noche en el José Amalfitani, una victoria por 1 a 0 ante Vélez Sarsfield, que le valió el pase a los cuartos de final del Torneo Apertura de la Liga Profesional, donde deberá visitar nada menos que a River Plate.
Ahora el Lobo tendrá la compleja tarea de enfrentar al Millonario en el Monumental el próximo miércoles, seguramente por la noche, después de la más que sufrida clasificación de los de Eduardo Coudet al eliminar por penales a San Lorenzo.
El equipo de Ariel Pereyra -quien con este triunfo se colgó la medalla de ser el único entrenador en ganar sus primeros siete partidos seguidos en el fútbol argentino en el siglo XXI, algo que hacía 30 años no sucedía- se plantó desde el inicio y manejó el primer tiempo a su gusto, aprovechando las imprecisiones de los locales. Tuvo la pelota cuando pudo, de la mano de un buen Ignacio Fernández y su tocayo Miramón, aunque esto no fue imprescindible en su plan porque se pudo adaptar bien a defenderse sin ella lejos de su arco (sumó su quinto partido al hilo sin recibir goles).
Sin embargo, no gozó de muchas ocasiones claras de gol. Se adelantó por un penal que Andrés Gariano sancionó sin dudas a los diez minutos, aunque la infracción dejó lugar a la polémica por el leve empujón de Joaquín García a Marcelo Torres, quien se encargó personalmente de ejecutarlo con un tiro cruzado y tan ajustado que la pelota pegó en el palo antes de entrar.
A partir de allí, el público se impacientó a pesar de que era temprano en el encuentro. Las imprecisiones y malas decisiones no cesaron en el equipo de los mellizos Barros Schelotto, lo que generó el descontento de la hinchada local, sobre todo porque el Fortín se empezó a acercar paulatinamente al área de Nelson Insfrán, pero no pateó al arco.
Al igual que en el primer período, el complemento comenzó con Gariano como protagonista. Es que el uruguayo Enzo Martínez accionó con “juego brusco grave” sobre la humanidad de Manuel Lanzini, por lo que tras una revisión en el VAR, expulsó al hombre de Gimnasia a pesar de que en primera instancia ni siquiera había cobrado falta.
Por supuesto que la inferioridad numérica provocó que el Lobo platense perdiera cierto grado de dominio y que Vélez inclinara el terreno a su favor, pese a que tuvo enormes dificultades para incomodar a Insfrán con frecuencia. Es cierto que el golero tuvo buenas intervenciones para evitar la caída de su valla, pero la noche no se convirtió en un concierto de sus atajadas ni mucho menos.
Esta tónica no se modificó en el tramo final. Los de Liniers optaron por atacar casi siempre por la derecha, pero García tuvo una jornada repleta de decisiones mal tomadas y centros imprecisos. Fue, quizás, el futbolista que más veces despertó los nervios de los hinchas velezanos que ocuparon las tribunas del Amalfitani.
Ni siquiera el ingreso del chileno Diego Valdés -que no fue titular porque no está al ciento por ciento físicamente- pudo torcer la imagen que dejó el Fortín en calidad de ataques. Sí tuvo injerencia en el juego y las largas posesiones de las que gozó el local, pero no logró aportar frescura a los desesperados intentos por arribar a la igualdad.
De esta manera, el equipo de Liniers -que cerró la noche con cánticos directamente contra los jugadores- quedó afuera del principal certamen argentino por segunda vez consecutiva en octavos de final. En el Clausura pasado, cayó también como local por 2 a 0 ante Argentinos Juniors, que en la fase siguiente perdió y se despidió del campeonato en la Bombonera frente a Boca Juniors.




