Gimnasia edificó un castillo de sueños en La Plata y se arrimó a Libertadores
Gimnasia y Esgrima sumó este jueves en La Plata su cuarto triunfo consecutivo, lleva 10 partidos sin perder, quedó circunstancialmente en el primer escalón de la Zona B del torneo Clausura y quedó a tiro de Libertadores para el año que viene si se libera algún cupo. Y todo esto se redondeó por la victoria sobre Belgrano por 2 a 1 que se apoyó en una notable tarea de su arquero colombiano Harlen Castillo.

Gimnasia y Esgrima ganaba 2 a 0 un poco antes de la media hora de partido ante un Belgrano que ya estaba también clasificado a los octavos de final del torneo Clausura y el año próximo jugará Copa Libertadores, por lo que a pesar de este gran presente de los dirigidos por Ariel “Pata” Pereyra no dejaba de sorprender.
Es que el técnico gimnasista preservó nada menos que a la insignia de su equipo, Ignacio Fernández, que estuvo entre los suplentes pero nunca estuvo en los planes que jugara, ya que no quisieron arriesgarlo pensando en los octavos de final, donde el “tripero” podría cruzarse con Newells, Independiente o el otro Gimnasia, el mendocino.
Pero las subidas por izquierda de Matías Melluso desbordando al lateral por derecha de los cordobeses, el prematuramente amonestado Alcides Benítez, a los 6 y 27 minutos, terminaron primero con un cabezazo goleador de Lucas Janson, en su primer tanto con la camiseta de Gimnasia, y luego con un toque corto a la red de Agustín Auzmendi.
Pero cuando el primer tiempo expiraba el paraguayo Benítez pudo redimirse en parte con el gol de descuento que consiguió de un rebote, tras una gran atajada del arquero local Harlen Castillo.
Ese fue el comienzo de una prodigiosa tarea del arquero de 33 años que se inició en Deportivo Pereira y luego pasó por Atlético Nacional, de Medellín, antes de recalar este año en Gimnasia.
Porque en el complemento, con Belgrano dominando durante los 45 minutos, fue el reemplazante de Nelson Insfrán, apodado “Chipi Chipi”, el que con sus atajadas sostuvo el triunfo hasta el final y llenó otra vez de algarabía a la multitud que inundó como siempre el estadio “mensana” y se atreve nuevamente “a soñar con mucho más”, como refirió el propio Castillo al final del cotejo.
n





