Gallardo y River buscan calmar aguas ante la crisis
Luego de dos derrotas en fila, el River de Gallardo se puso en modo finales del 2025 y el clima delicado tomó la escena. Por eso, tanto el presidente Stefano Di Carlo como el propio entrenador decidieron poner paños fríos y calmar las aguas. Ni va a renunciar, ni lo van a echar. En tanto, Juan Carlos Portillo sufrió la rotura de ligamentos. Se abre cupo para River.

Tras la segunda derrota del equipo ahora contra Argentinos y a poco del mazazo contra Tigre de la anterior fecha, el River de Gallardo regresó indefectiblemente al mar de los cuestionamientos donde estuvo a punto de ahogarse en 2025. Sin embargo tanto desde el cuerpo técnico como desde la dirigencia buscan cerrar filas, mantener la calma y cuidar el proyecto que había arrancado bien en este 2026.
“Vamos a recuperarnos y a salir adelante, estamos todos juntos y unidos, hay que ganar y trabajar mucho para volver a ganar”, confiaron desde el corazón de la interna de Gallardo, quién insiste en alejarse del ruido externo y concentrarse en trabajar con el grupo a quienes les reiteró la confianza y el apoyo.
Al tiempo que desde el centro político del club muy cerca del presidente, Stefano Di Carlo, no desconocen el ruido alrededor del entrenador y aseguran que el apoyo es diario y constante y el diálogo siempre está presente. “Le renovamos el contrato hace pocos meses y nada cambió en cuanto al concepto del proyecto, confiamos en que el entrenador lo va a resolver y el equipo va a funcionar”, advirtieron en modo optimista.

Pero hay algo que es realista, River perdió 12 de los últimos 18 partidos y apenas ganó 4 si se tiene en cuenta el final del 2025 y este arranque que pasó de la ilusión al fastidio en un par de semanas. Las buenas señales de los primeros tres partidos junto a la información que circuló y se vio de la pretemporada y los amistosos alimentaron esa idea. Pero por razones difíciles de interpretar y entender el 1-4 ante Tigre derrumbó todo muy rápidamente.
De ahora en más a River y a Gallardo no le quedan más tiempos de explicaciones para las derrotas y solo hay lugar para los elogios de la victoria. Cada partido será una nueva prueba y las próximas son las de Ciudad Bolivar -si gana no agrega mucho y si pierde el terreno será insostenible- y partido clave luego contra Vélez. Lo que se viene es otra semana ardua y tensa para River y Gallardo.
Lo que sí se sabe y lo dicen desde ambos lugares de la mesa es que Gallardo no va a renunciar y que Di Carlo no tiene pensado ajustar clavijas para que se vaya. Nadie sabe hasta cuándo ese escenario se va a sostener con las mismas posturas, pero hoy ese horizonte parece escondido a la sombra de un futuro que nadie puede reconocer.
Se confirmó la lesión de Portillo
River transita por un pésimo presente futbolístico, preso de su mal juego, y para colmo sufre otros contratiempos que impactan en el ánimo del plantel. En la derrota con Argentinos, el volante Juan Carlos Portillo ingresó en el segundo tiempo y en su primera acción sufrió una dura lesión que lo sacó de la cancha.
El ex Talleres, quien se retiró llorando, padece la rotura de ligamentos en la rodilla derecha. Su plazo de recuperación se estima entre ocho y nueves meses.
De esta manera, al club de Núñez se le abre un cupo en caso de querer incorporar un futbolista.





