Estudiantes apeló a su vieja tradición copera y sobre el final superó a Cerro Porteño en Asunción
El equipo dirigido por Eduardo Domínguez derrotó por 1 a 0 al Ciclón paraguayo con un penal de Santiago Ascacíbar en tiempo de descuento, en un partido por los octavos de final que se disputó en la Nueva Olla. En una semana, la serie se define en La Plata.

Estudiantes derrotó por 1 a 0 en forma agónica a Cerro Porteño en el duelo de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores con un gol de penal convertido por Santiago Ascacíbar, en tiempo de descuento, y dio un paso fundamental para avanzar a la próxima instancia del certamen continental.
El Pincha se hizo cargo de la iniciativa desde el comienzo de un partido en el cual predominó, por parte de ambos equipos, el juego aéreo y los pelotazos.
Cuando pudo poner la pelota contra el piso, el elenco visitante comenzó a buscar con la presencia de Ascacíbar en la mitad de la cancha y las proyecciones del colombiano Edwin Cetré y Guido Carrillo por el centro del ataque.
En su cancha de La Nueva Olla, y ante sus hinchas, Cerro Porteño proponía acercarse al arco defendido por el uruguayo Fernando Muslera con pelotazos largos que buscaban a Juan Iturbe, la principal referencia ofensiva del elenco dirigido por el argentino Diego Martínez.
Pero el Ciclón paraguayo no lograba inquietar a Estudiantes, que, en cambio, con un remate desde afuera del área ejecutado por el defensor guaraní Santiago Arzamendia generó -antes de los 20 minutos del primer tiempo- la primera situación clara de gol para el visitante.
Con el correr de los minutos, el equipo dirigido por Eduardo Domínguez apeló en reiteradas oportunidades a utilizar el recurso de probar con tiros de media distancia, pero tampoco pudo adelantarse en el marcador.
El Pincha dejó en el primer tiempo una imagen mejor que la de Cerro, que tuvo pocas aproximaciones al arco rival y parecía sentirse cómodo con un planteo que parecía preparado para tratar de aprovechar el error del adversario.

El desarrollo del cotejo no tuvo mayores modificaciones en el complemento. Estudiantes tenía la pelota, pero le faltaba profundidad. Cerro Porteño esperaba y ponía todas sus esperanzas en una contra salvadora.
Del lado del conjunto platense, algo de Cetré, un poco de Cristian Medina y algunas pinceladas de Ascacibar, pero nada más.
En el azulgrana de Asunción, Iturbe se mostraba en solitario como el futbolista que procuraba la apertura del marcador para los dirigidos por Martínez.
Ante la falta de continuidad en su juego, Cerro Porteño recurrió al más tradicional recurso del futbol paraguayo: las jugadas de pelota parada y el cabezazo.
Por este camino, el local lastimó un poco más y Muslera debió esforzarse, en más de una ocasión, para mantener en cero la valla.
El tiempo siguió corriendo, ninguno podía vulnerar al otro y la historia iba a quedar 0 a 0. Hasta que, en tiempo de descuento, Carrillo encaró en soledad hacia el área de Cerro; Matías Pérez lo derribó y el árbitro chileno Piero Maza Gómez sancionó penal.
Tras un largo preludio de discusiones y empujones, Ascacibar tomó la ejecución y calzó un remate cruzado y arriba que el arquero argentino Alexis Martín Arias no pudo contener.
Estudiantes se quedó con el triunfo en el final y dejó Asunción con una sonrisa que honró su tradición copera. Dentro de una semana, esta serie de octavos de final se definirá en La Plata, donde el Pincha tendrá ventaja. No es poco.
Y si pasa a cuartos el conjunto platense tendrá ante sí a un equipo brasileño, ya que deberá enfrentarse con el ganador de la serie entre Flamengo e Internacional, de Porto Alegre, que este miércoles arrancaron con el partido de ida disputado en el estadio Maracaná, donde los cariocas se impusieron por 1 a 0 con gol de Bruno Henrique a los 28 minutos del primer tiempo.





