Escocia y la historia que se repite: eliminado de la Copa sin pasar la primera ronda
El seleccionado británico reiteró el karma que lo persigue cada vez que participa de un Mundial de fútbol. En Estados Unidos-México-Canadá 2026, el representativo del Tartan Army también hizo las valijas en forma prematura

La Selección de Escocia participó de ocho Mundiales y nunca logró pasar la primera ronda. La Copa del Mundo Estados Unidos-México-Canadá 2026 no fue la excepción. Steve Clarke dejó su cargo de entrenador del combinado del Tartan Army que sumó otra frustración
La Asociación Escocesa de Fútbol anunció en un escueto mensaje publicado en sus redes sociales que estableció que Clarke dejaba “de ser el entrenador de la Selección nacional tras siete años en el cargo” La dimisión se produjo poco después de que se confirmara que el representativo escocés no ingresaría en el lote de los ocho mejores terceros del Mundial.

Pero la magra performance cumplida por Escocia en el torneo que se desarrolla en tierras norteamericanas parece ser algo más que una experiencia fallida en una competencia internacional.
El conjunto británico acaba de cumplir la octava participación mundialista de su historia y una vez más quedó eliminada en la fase de grupos, un límite que no puede atravesar cada vez que disputa este tipo de certámenes. Una frustración que se repite desde Suecia 1958 y que a esta altura parece una maldición que persigue a la nación de la Flor de la Caledonia.
UNA HISTORIA QUE SE REPITE
Escocia asistió por primera vez a una cita mundialista en Suecia 1958, en un campeonato que tuvo la particularidad de contar con la participación de todas las selecciones del Reino Unido. Además de Escocia, los conjuntos de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte también estuvieron presentes
El equipo del norte de Gran Bretaña integró en ese Mundial el grupo 2 junto con la Francia de Just Fontaine (goleador de ese campeonato con una cosecha de 13 tantos), Yugoslavia y Paraguay, que también debutaba en esta competencia.
Los escoceses empataron 1 a 1 con Yugoslavia y sumaron su único punto del certamen. Luego cayeron por 3 a 2 ante Paraguay y perdieron 2 a 1 con Francia. Hubo que volver a casa antes de lo previsto.
El país tardo 16 años en volver a jugar un Mundial, y lo hizo en Alemania 1974. En ese torneo, Escocia sumó cuatro puntos al vencer a Zaire por 2 a 0 y empatar ante Yugoslavia (1 a 1) y con Brasil (0 a 0). El equipo terminó invicto, pero se quedó afuera por diferencia de goles.

Cuatro años más tarde había esperanzas cifradas en la suerte que correría la Selección que viajó a participar de Argentina 1978. El equipo llegaba al Mundial tras dejar afuera en las eliminatorias europeas a Checoslovaquia, que era el campeón continental.
Con jugadores como Joe Jordan o Kenny Dalglish, Escocia se perfilaba como protagonista de aquella Copa, pero arrancó con el pie izquierdo. Contra todos los pronósticos, Perú la derrotó por 3 a 1 en Córdoba, en la tarde-noche en la que brilló Teófilo Cubillas (autor de dos golazos) , bien acompañado por César Cueto.
Luego seguiría un magro empate en un gol ante Irán y una victoria por 3 a 2 ante Holanda en Mendoza, con un gran tanto señalado por Archie Gemmill, que no alcanzó para seguir en carrera.

La frustración se repitió en España 1982, con derrotas ante Brasil y Unión Soviética y en México 1986, con un equipo que dirigió Alex Ferguson.
En tierras aztecas, Escocia inició el torneo con derrotas ante Dinamarca y Alemania Federal. Necesitaba una victoria ante Uruguay para clasificar como uno de los mejores terceros a los octavos de final.
El partido se disputó en Neza, y a antes de que se cumpliera un minuto de juego, José “Charly” Batista, un lateral que jugaba en Deportivo Español, le entró muy fuerte al puntero Gordon Strachan y se fue expulsado. El marcador de punta alcanzó un récord: se trató del jugador que más rápido recibió una tarjeta roja en un Mundial.
Escocia jugó 89 minutos con un jugador más, pero no pudo vulnerar la resistencia de los Charrúas y otra vez se quedó eliminado.
Las decepciones se repitieron en Italia 1990 y Francia 1998, donde la fase de Grupos constituyó otra vez un Rubicon imposible de cruzar
OTRA DESILUSIÓN MÁS
Clarke llevaba siete años en el cargo y había logrado una clasificación a la Copa del Mundo tras superar en noviembre pasado a Dinamarca por 4 a 2 en Glasgow, en un emotivo encuentro que se definió en los últimos minutos.
La selección escocesa logró el pasaje para disputar un Mundial en el que participarían 48 equipos y ocho de los mejores terceros de la fase clasificatoria pasarían a los 16avos de final.
La chance de ir más allá de la etapa inicial en un Mundial parecía esta vez algo que podía concretarse. Se creía que esta Selección podía ponerle fin a una prolongada sucesión de fracasos.
En esta Copa del Mundo, Escocia arrancó con un triunfo ante Haití por 1 a 0 y luego cayó por el mismo resultado ante Marruecos.
El pasado miércoles se jugaba la clasificación ante Brasil, pero perdió 3 a 0 y con una diferencia de goles de -3 debía esperar que una milagrosa combinación de resultados que le permitiera meterse en el lote de los ocho mejores terceros.
Las victorias que lograron Senegal y la República Democrática de Congo en la última fecha de la etapa clasificatoria apagaron la tenue esperanza que tenían los escoceses de continuar en carrera.
Un Deja Vu que parece interminable para las generaciones de hinchas de esta selección vestida de azul oscuro.





