Efecto Dibu: ¿cómo impactó su atajada en la carrera de Kolo Muani?
El delantero, villano de la final de Qatar 2022, asumió que siempre será recordado por haber fallado el gol que hubiera significado la tercera estrella de Francia. Su carrera, después del 18-D en Lusail.

“Siempre seré el tipo que falló el mano a mano en la final de la Copa del Mundo. Será para toda la vida. Incluso cuando mi carrera termine, se hablará de eso”. La sentencia la firma Randal Kolo Muani, el villano de la histórica definición de Qatar 2022.
Con apenas cuatro partidos en su selección, el delantero hizo su ingreso en el primer tiempo de la final del último Mundial para cambiar la historia de un partido que Argentina ganaba con autoridad. Su primer gol en una Copa del Mundo, anotado en la instancia previa frente a Marruecos, le acreditó la confianza del entrenador Didier Deschamps.
Kolo Muani generó el penal que permitió el descuento (1-2) de Kylian Mbappé y en el tiempo agregado de la prórroga, con el marcador 3-3, falló la ocasión que pudo cambiar la historia. “No tengo palabras para explicarlo, es increíble, simplemente increíble. Hubiésemos ganado la Copa del Mundo y yo hubiera sido la estrella”, lamentó.
Dibu Martínez, gigante en esa salvada providencial, será la eterna sombra del futbolista nacido el 5 de diciembre de 1998 en Bondy, un distrito aledaño a París.
De origen congoleño, Kolo Muani inició su carrera futbolística en las divisiones inferiores del Nantes, con el que debutó a poco de cumplir 20 años. En la siguiente temporada, fue cedido al Boulogne para sumar experiencia y regresar a su primer equipo, con el que tuvo una fructífera campaña 2021/22 (12 goles).
Seis meses antes del Mundial, llegó a la Bundesliga para defender la camiseta del Eintracht Frankfurt. Allí su promedio de gol superó el 50%, un valor de referencia para un delantero. Hizo 26 tantos en 50 partidos y fue el máximo goleador de la Copa Alemania 22/23 con seis tantos en idéntica cantidad de partidos.
Su buen paso por Alemania y su incipiente carrera en la selección nacional hizo que París Saint-Germain (PSG) lo fichara por una suma cercana a los 95 millones de euros para reforzar su delantera tras las salidas de Neymar y Lionel Messi. Sin embargo, bajo la dirección del español Luis Enrique, no logró consolidarse como titular indiscutible. En ese club, su coeficiente de gol cayó notablemente (11 tantos en 54 encuentros) y su presencia en campo se vio limitada en el último trimestre de 2024.
Con Francia volvió a jugar 22 partidos entre Eurocopa, Eliminatorias de Euro, National League y amistosos. Sumó siete conquistas (cinco oficiales), una de ellas en la sefiminal de la Eurocopa que su país perdió ante el posterior campeón, España.





