El uno por uno de la dura derrota de la Selección Argentina ante España en la final del Mundial
La campeona en Qatar 2022 no pudo retener el título en Estados Unidos, México y Canadá. A continuación, el repaso jugador por jugador de la final ante el nuevo campeón del mundo.

Emiliano Martínez (9): sostuvo a los suyos durante toda la tarde con sus atajadas. Si bien muchos disparos del equipo de Luis De La Fuente fueron a donde él estaba ubicado, y pese a que algún control se le dificultó de manera extraña, sacó muchas pelotas que tenían veneno. No tuvo responsabilidad en el gol de Ferran Torres.
Gonzalo Montiel (7): sorprendió su salida para que ingresara Nahuel Molina. El lateral de River Plate ganó muchos duelos individuales, y muchas veces estuvo en inferioridad numérica pero también se impuso. Sostuvo el aluvión de la Roja en el inicio del complemento, justo hasta antes de su salida antes de los 60 minutos.
Cristian Romero (7): fue quizás el mejor de la defensa argentina hasta su salida, que se justificó por su estado físico. En salida con la pelota fue el más claro, erró muy pocos pases y contuvo muchas embestidas europeas durante los 65 minutos que disputó. En su lugar entró Facundo Medina, y Otamendi, que antes había reemplazado a Martínez, fue de dos.
Lisandro Martínez (5): se notó que Licha tampoco estuvo al ciento por ciento desde lo físico desde el comienzo. Tuvo algunas buenas intervenciones para cortar enviones españoles. Vio la tarjeta amarilla, bien puesta por haber evitado un contraataque con una infracción táctica. No estuvo muy claro en la posesión del balón. Lo reemplazó Otamendi a causa de su dolencia muscular.
Nicolás Tagliafico (7): al igual que Montiel, y con la complicación mayor de tener que marcar personalmente nada menos que al joven habilidoso Lamine Yamal. En general le ganó los duelos, aunque claro que el de Barcelona se tradujo en una constante amenaza de cara al arco de Martínez.
Rodrigo De Paul (4): como todo el mediocampo, fue víctima de la apabullante precisión de España a la hora de mover la pelota de un lado a otro y a toda velocidad. Con la posesión en poder de los de Scaloni, quizás estuvo algo errático, falló varios pases que en otras ocasiones no hubiera fallado. Su reemplazante fue Giuliano Simeone, que entró más fresco para perseguir a Marc Cucurella.
Enzo Fernández (3): estuvo lejos de tener un partido como el que tuvo contra Inglaterra el miércoles pasado. El esloveno Slavko Vincic le mostró una tarjeta amarilla por simular una falta en su favor y sobre el final del tiempo regular lo expulsó por una dura entrada a destiempo sobre un español.
Alexis Mac Allister (4): Al igual que Fernández y De Paul, el hombre de Liverpool tuvo como única virtud cortar alguna circulación de pases de los europeos. Hizo muy poco para que la Argentina tuviera algo de calma y descanso con la pelota en su poder.
Nicolás González (3): por orden del entrenador Scaloni tuvo que dedicarse más a perseguir a Pedro Porro que a atacar. Con la pelota fue de lo peor de la final, tuvo alguna chance aislada para correr de cara al arco de Unai Simón y no pudo concluir sus acciones. Fue reemplazado por Leandro Paredes de cara al segundo tiempo.
Lionel Messi (4): completamente aislado del partido. Por supuesto no tuvo la culpa de no haber intervenido durante la gran parte de los 120 minutos. Con la pelota parada tampoco tuvo la oportunidad de hacer la diferencia, y las pocas veces que controló el balón con la cancha de frente, no pudo poner a Álvarez mano a mano con Simón. En el alargue, ya en desventaja se puso el equipo al hombro, pero ya era tarde.
Julián Álvarez (2): otra víctima del desarrollo del partido. Acaso la peor de todas en el elenco albiceleste. Al estar tan lejos del foco de posesión español, ni siquiera pudo lucirse con alguna presión a fondo en el último tercio del terreno. No tuvo chances de gol, ni corridas, ni pases claros en favor de los ataques argentinos.
Los que ingresaron
Nicolás Otamendi (6): su única función la cumplió a rajatabla. No tuvo nada que hacer aparte de despejar la incalculable cantidad de centros que cayeron al área del Dibu. Fue oportuno y tiempista en más de un corte que pudo haber terminado en algo más serio en favor de los españoles.
Leandro Paredes (4): se ganó una tarjeta amarilla tan infantil como tempranera, que lo condicionó de cara a casi todo su desempeño en el complemento y el alargue. Claro que su aporte para la tenencia de la pelota fue el mínimo indispensable teniendo en cuenta el dominio absoluto del equipo de De La Fuente.
Nahuel Molina (4): no entró a la altura de lo que venía haciendo Montiel. Sufrió las trepadas de Cucurella y el ingreso del vertiginoso Nico Williams. Con la pelota en los pies tomó decisiones insólitas que provocaron ataques rápidos de la Roja a toda velocidad.
Facundo Medina (5): no hubo muchas a su favor, pero tampoco en su contra. Se acopló con éxito a la misión excluyente de despejar cualquier pelota que cayera en el perímetro defensivo celeste y blanco.
Giuliano Simeone (6): por el contexto en el que entró, hizo un buen trabajo. Le dio la mano que necesitaba a Molina por la banda derecha y su energía renovó la del equipo por momentos.
Marcos Senesi (-): también entró en el alargue para dar una mano defensiva ante la inferioridad numérica tras la expulsión de Fernández. No tuvo fisuras.





