"Hoy no coronamos pero si triunfamos", sostuvo Kudelka
Frank Darío Kudelka fue el arquitecto de este Huracán que llegó a la final del torneo Apertura, y aunque lamentó no haber logrado el título una vez más, remarcó que por haber arribado a esta definición "este equipo no coronó, pero sí triunfó".

Frank Darío Kudelka ofreció la conferencia de prensa post derrota en la final de Santiago del Estero ante el ganador del Apertura, Platense, con la medalla de subcampeón puesta, porque juzgó que hoy “Huracán no coronó, pero si triunfó”.
“Vengo con esta medalla porque le doy valor a mi equipo por llegar hasta acá. Hoy no coronamos pero sí triunfamos. Tengo mucha tristeza, porque no poder coronar con Huracán es una cruz que tengo”, reflejó su pena Kudelka.
“Con mucho orgullo digo que no coronar no va a echar por tierra lo que hicieron estos chicos. Es un hilo fino entre la tristeza y la consideración hacia mis jugadores”, reflexionó.
Sobre el desarrollo de la final en sí apreció que el partido “fue incómodo. No encontramos los caminos para doblegar al rival. No sé si llegamos a patear cinco tiros al arco entre los dos equipos, pero esto es por eficacia”.
“Es que a nosotros este tipo de rivales no nos quedan bien. En el segundo tiempo los superamos, pero en los detalles simples estuvieron mejor que nosotros. Cuando tuvimos la pelota, estuvimos muy apurados. Muy impreciso, con resoluciones no aconsejables. Y después se hizo demasiado cuesta arriba y no tuvimos ideas para doblegar a Platense”, reconoció.
“Por eso ahora no estoy en condiciones de decirle nada al hincha. En lo personal, no coronar cln el título me hace mal. Mis pasos por acá han sido de esta manera: fructíferos, pero sin poder coronar. Porque siento que triunfé por el camino en que llevé al equipo, pero no coronamos”, insistió.
Y en el final de su análisis remarcó que le pareció “el partido más flojo del equipo. El juego de Platense nos desacomodó. Eso fue mérito del rival. No pudimos poner al equipo dentro de sus virtudes”, concluyó un Kudelka apesadumbrado, con la lógica de una final recientemente perdida a flor de piel.





