Estudiantes dio el gran golpe en Brasil y se metió en semifinales de Libertadores al vencer a Corinthians
Estudiantes dio otra muestra de "feeling" con la Copa Libertadores al convertirse en semifinalista este miércoles en Brasil, donde venció por 1 a 0 a Corinthians después del 1-1 de la ida en La Plata de la semana pasada, con otro gol de Alexis Castro y un penal errado por el neerlandés Memphis Depay en el séptimo y último minuto del encuentro.

Estudiantes vivió otra noche de Libertadores de esas que dejan huella al meterse en las semifinales de la Copa Libertadores tras eliminar a Corinthians en el propio Neo Química Arena con una victoria por 1 a 0 que lamió la herida del 1-1 registrado en La Plata la semana pasada.
Y así como el héroe de esta serie fue el “Puchito” Castro con sus goles de allá y acá, el villano fue el seguramente jugador más cotizado de todos los que estuvieron en la capital bonaerense y en San Pablo: el neerlandés Memphis Depay.
Los platenses son los únicos representantes argentinos que siguen en carrera en esta Libertadores y lo hacen en un mar infestado de brasileños, ya que su próximo rival puede ser muy probablemente Flamengo, que le sacó ventaja de 2-0 a Independiente del Valle en la ida en Ecuador y cerrará la serie desde las 21.30 de este jueves en el Maracaná.
La otra semifinal la disputarán Palmeiras y Fluminense, en otra definición hegemónica para el fútbol de Brasil en la que Estudiantes se meterá por las semifinales después de 17 años de no alcanzar esta instancia, ya que la última vez que lo hizo fue en 2009, cuando posteriormente salió campeón venciendo a otro representante de este país como Cruzeiro en la final.

Pero este miércoles el “Pincha” dio la talla de punta a punta del partido frente a un Corinthians que está a cuatro puntos del descenso en el Brasileirao y al que el reputado ex entrenador del seleccionado brasileño, Fernando Diniz, no le encuentra la vuelta.
Es que los de Alexander Medina salieron a presionar desde el minuto uno del encuentro y cuando recuperaron la pelota la manejaron con criterio, sobre todo cuando pasaba por los pies de Ezequiel Piovi, Joaquín Tobio Burgos y Baltasar Rodríguez.
Pero todo esto estaba respaldado porque Estudiantes tiene a jugadores de mucha trayectoria que pueden atravesar instancias como éstas sin que les tiemble el pulso, empezando por el arquero Fernando Muslera y siguiendo por Leandro González Pires, los mencionados Piovi y Castro, el capitán Guido Carrillo y el retornado Joaquín Correa, que fue el punto negro de lacon un aparente desgarr noche paulista ya que se retiró del campo promediando el complemento con una lesión en el isquiotibial izquierdo. Al “Pincha” ya le viene faltando también por lesión otro jugador de gran calidad como Thiago Palacios.
Pero el que en cambio lució como un experimentado más fue el otro Palacios, el defensor Tomás, que lanzado como lateral izquierdo (por haber acumulado tres tarjetas amarillas no pudo jugar este miércoles Gastón Benedetti) a tres minutos de cumplirse los 90 regulares lanzó un centro atrás con la pelota apenas besando la línea de fondo, que fue empalmado de zurda por Castro para poner el postrero 1 a 0 que desató la euforia de los 1.500 hinchas estudiantiles que se ubicaron en un rinconcito del Neo Química Arena.
Pero cuando transitaba el séptimo y último minuto de descuento, González Pires (jugó amonestado, lo mismo que Palacios, desde la mitad del primer tiempo) cometió una mano dentro del área que determinó que el árbitro Jesús Valenzuela cobrara el tiro penal que Depay enviaría después por sobre el travesaño. El neerlandés lleva ejecutados cuatro disparos desde los 12 pasos desde que llegó a Corinthians y falló tres. “Fue un momento de sentir que se estaba cometiendo una gran injusticia”, refirió después el “Cacique” Medina.
Y entonces sí se desató la celebración. Ahora Estudiantes es semifinalista y ya tiene una nube en el horizonte, porque el estadio UNO Jorge Luis Hirschi de La Plata no tiene en principio la capacidad (32.530 espectadores) para recibir una instancia como esta de Libertadores.
Es que si bien la capacidad mínima quie exige Conmebol es de 30.000 espectadores, con las divisiones entre hinchadas y los pulmones de separación, el “Pincha” quedaría al límite a por debajo de ese aforo. Para remediarlo debería negociar con el rival que le toque la cantidad de hinchas visitantes y ofrecer una reducción en ambos casos. Pero para eso hay tiempo, porque para las semifinales todavía queda un mes por delante.





