Pasó de Belgrano a Talleres en Córdoba y estalló la polémica en el fútbol femenino
La protagonista es una referente de la Selección Argentina, que dejó un club histórico para sumarse a su rival y justificó la decisión en términos profesionales: “Es trabajo”.

El mercado de pases del fútbol femenino argentino sumó uno de sus movimientos más impactantes en Córdoba. Una referente de la disciplina y habitual convocada a la Selección Argentina decidió cambiar de vereda en plena rivalidad histórica y su determinación no tardó en generar ruido.
La salida de Belgrano y su llegada a Talleres provocaron reacciones inmediatas. En la T celebraron la incorporación de una futbolista de jerarquía para potenciar el proyecto 2026, mientras que del lado pirata el traspaso fue recibido con malestar y fuertes cuestionamientos, especialmente en redes sociales.
El foco del debate no tardó en correrse de lo estrictamente deportivo. En una disciplina que atraviesa un proceso de profesionalización y crecimiento sostenido, volvieron a aparecer las preguntas incómodas: ¿qué pesa más, la pertenencia o el trabajo? ¿Hasta dónde llegan los límites cuando se trata de una decisión laboral?

Frente al escenario de críticas, la propia protagonista eligió hablar. A través de sus redes sociales fue directa: agradeció la confianza de su nuevo club y dejó una frase que rápidamente se viralizó. “Es trabajo”, escribió, en un mensaje que buscó bajar el tono de la polémica y dejar en claro que su decisión responde a una lógica profesional.
Mientras Talleres suma una pieza de peso y Belgrano deberá rearmarse tras una salida sensible, el nombre de Romina Núñez quedó en el centro de una discusión que trasciende el clásico cordobés y vuelve a poner en agenda el presente del fútbol femenino argentino.





