Boca ratificó el triunfo en el Superclásico con una goleada en Florencio Varela
El Xeneize se adjudicó un 4 a 0 imponente ante el Halcón como visitante, en una noche a pura contundencia y tramos largos de buen fútbol. Goles de Giménez, Velasco, Bareiro y Merentiel.

Boca Juniors sigue imparable con 14 partidos invicto, el triunfo en el Superclásico hace solo cuatro días y esta goleada a pura autoridad por 4 a 0 ante Defensa y Justicia, este jueves por la noche en el Norberto “Tito” Tomaghello, por la fecha 16 del Torneo Apertura de la Liga Profesional.
El Xeneize, acompañado por su hinchada en Florencio Varela, ratificó el festejo contra River con esta cuarta victoria al hilo como visitante y sin atenuantes ante un Halcón que, al lado suyo, pareció muy menor. Con 27 puntos lidera parcialmente la Zona A, pero más importante, ya se aseguró su participación en los octavos de final de este certamen.
Con un equipo suplente casi en su totalidad, porque Leandro Brey fue el arquero, Claudio Úbeda volvió a mandar a la cancha a Exequiel Zeballos como titular después de casi tres meses, luego del desgarro importante que tuvo el wing izquierdo que, mientras tanto, sigue al pendiente de su renovación contractual, ya que su vínculo vence a fin de año.

Además, el “Sifón” se vio obligado a poner sobre la hora al joven Milton Delgado por la lesión que sufrió el español Ander Herrera en el calentamiento previo al encuentro. El ex Athletic Club, finalmente, vio el partido en un palco junto a un Edinson Cavani que cada vez entrena con más intensidad de cara a su vuelta al verde césped.
Lo primero que ocurrió en Varela fue el gol anulado de Juan Gutiérrez tras el centro de Agustín Hausch desde la izquierda. El VAR determinó que el uruguayo cabeceó en fuera de juego, con un trazado que no terminó de quedar claro. Lo cierto es que el árbitro Andrés Gariano obedeció a sus colegas en Ezeiza y no cobró el tanto de los locales a los cinco minutos de juego.
Ese gol arrebatado le bajó la espuma a un Halcón que se había insinuado algo superior al Xeneize, aunque claro sin generar muchas chances de gol. Así, los de La Ribera aprovecharon una de las pocas llegadas a fondo que tuvieron para adelantarse y llevarse la ventaja al entretiempo.
Un saque del arquero charrúa Cristopher Fiermarín quedó más corto de lo esperado, la pelota le llegó a Alan Velasco y el ex Independiente jugó bien para Milton Giménez, quien quedó de espaldas al arco pero giró bien y sacó un buen remate que, ayudado por el desvío en Emiliano Amor, se coló en el ángulo superior derecho justo en el arco donde estuvieron los tres mil hinchas boquenses.
Defensa pidió una supuesta infracción de Malcom Braida sobre Ayrton Portillo en el borde del área grande, del lado de adentro, claro. A raíz de esa efusiva protesta, el técnico Mariano Soso fue notificado por el cuarto árbitro, Lucas Comesaña, y Gariano lo expulsó. El árbitro no fue al VAR a revisar la acción y eso provocó la reacción del entrenador local.
Boca había terminado el primer tiempo sin tener mucho la pelota y bastante más replegado de lo que le hubiera gustado. Pero en el complemento, desde el inicio y con el ingreso de Santiago Ascacibar, se ordenó mucho mejor y encontró espacios para algunos contragolpes que no supo cómo resolver.
Sin embargo, cuando parecía que el Halcón mejoraba y ponía en duda la victoria del Xeneize a falta de un cuarto de hora para el final, la pelota le llegó al "Changuito” Zeballos tras un córner izquierdo del local y rápidamente puso a correr a Alan Velasco, quien tuvo una larga carrera de más de 40 metros hasta el arco de Fiermarín y definió cruzado para el 2 a 0 que liquidó el trámite. Fue el segundo gol de Velasco desde su llegada a Boca en enero de 2025, en 37 partidos.
Con la diferencia de dos tantos, el equipo del “Sifón” empezó a florearse. Leandro Paredes, que jugó poco más de media hora, se adueñó de la pelota y fue protagonista absoluto del gol que le bajó la persiana a la goleada azul y oro: habilitó de gran manera a la joven promesa Tomás Aranda y éste se la cedió a un solitario Adam Bareiro -también ingresado minutos antes-, que solo tuvo que empujarla para decretar el imponente triunfo de la visita.
De esta manera, el “Príncipe” paraguayo que hasta el año pasado jugó en River alcanzó la cifra de seis goles en doce partidos, lo que lo mantiene con un promedio de un festejo cada dos encuentros, desde su llegada al club hace poco más de dos meses.
Para cerrar el triunfo aplastante de los de La Ribera, Miguel Merentiel no se quedó con las ganas y tuvo su propio festejo, aunque en realidad pidió disculpas por su pasado en Defensa y Justicia. Piso el área, eludió con clase al arquero, compatriota suyo, y le puso cifras definitivas a esta nueva victoria de un equipo que ilusiona a su gente.
El próximo paso de este Boca aparentemente inquebrantable será difícil: tendrá que ir a Belo Horizonte el martes que viene a las 21.30 para visitar a Cruzeiro, de Brasil, por la tercera jornada de la Copa Libertadores de América, donde lidera con puntaje ideal el Grupo D y podría encaminar su clasificación a octavos de final. Defensa, en tanto, encadenó su cuarto derrota en fila y por diferencia de gol quedó noveno, fuera de los puestos de play offs..





