¡Belgrano campeón!: le ganó la final a River por 3-2 con una remontada heroica
El Pirata estuvo dos veces abajo en el marcador pero con el ingreso de Uvita Fernández cambió el rumbo de la final. El delantero hizo el 2-2 de penal a los 85 y tres minutos más tarde consiguió el gol de la consagración. El Pirata logró el primer título de su historia y jugará la Copa Libertadores 2027.

Belgrano de Córdoba hizo historia en un partido acaso irrepetible, disputado este domingo en el Mario Alberto Kempes, de su provincia. Estuvo dos veces en desventaja, se recompuso e incluso dio vuelta el encuentro para vencer en el final 3 a 2 a River Plate en la final del Torneo Apertura de la Liga Profesional.
De este modo, el Pirata cordobés se colgó la primera medalla de oro de su historia. Levantó su primer trofeo. En un campeonato en el que quedó quinto en la Zona B; sacó a su clásico Talleres como visitante en este mismo estadio, eliminó con holgura a Unión de Santa Fe y tuvo sus dos gestas históricas ante Argentinos Juniors también fuera de casa y nada menos que ante uno de los clubes más grandes del continente como el Millonario.

El partido tuvo un inicio frenético en el que se sintió más cómodo el equipo de Ricardo Zielinski, que presionó alto y forzó algunos errores en las salidas del fondo de los dirigidos por Eduardo Coudet, incluso provocando buenas atajadas del joven Santiago Beltrán. El abanderado de este modelo fue, como es habitual, Lucas Zelarayán.
Tras un puñado de minutos, el elenco riverplatense se acomodó y también empezó a generar imprecisiones en su rival. Con ello como complicidad, llegó al gol: fue a partir de un pelotazo de Lucas Martínez Quarta para Marcos Acuña, un pase al vacío para Tomás Galván -con error de Emiliano Rigoni mediante- y definición en soledad de Facundo Colidio, que solo la empujó.
El resistido delantero convirtió, de esta manera, su quinto gol en este Apertura, igualando la marca de Sebastián Driussi -lesionado, por eso ausente en la final- como máximo artillero de los suyos en el campeonato. Además, viene de marcarle a Rosario Central, de penal, el único gol con el que los porteños alcanzaron la final, hace ocho días.
Pero la ventaja no le duró mucho ni le dio calma a River, porque menos de diez minutos después del 1 a 0, el Pirata lo empató. Lejos de mostrarse golpeado por hallarse en desventaja tan temprano en la final, igualó los tantos a través de un muy buen centro del “Chino” Zelarayán que alcanzó a desviar el zaguero Leonardo Morales, quien facturó su primer gol con esta camiseta.
El segundo tiempo tuvo una tónica bastante similar en el comienzo. Claro que se pudo notar cierto cansancio lógico, que le costó a los dos equipos en algunos tramos de ese arranque del complemento. Y el que se adelantó, otra vez, fue el Millonario. Y lo hizo, nuevamente, con el tándem Colidio-Galván, pero esta vez, al revés.
Un buen ataque por el centro del terreno derivó en la posesión del ex Tigre, que manejó muy bien los tiempos y jugó a la izquierda para el ex volante de Vélez, que irrumpió a pura potencia dentro del área y, con lo justo, punteó la pelota con su pierna zurda para dejar sin chances al arquero Thiago Cardozo.
Daba la sensación de que el equipo del “Chacho” se sintió mejor después de este segundo tanto que luego del primero de la tarde. Pudo sostener la pelota en tramos más prolongados y empezó a jugar con la desesperación del Celeste, que cayó en la trampa de enviar centros sin mucha profundidad ni peligro. Al menos no como el del gol del 1 a 1.
A menos de diez minutos para el pitazo final, por primera vez fue protagonista el árbitro Yael Falcón Pérez y el del VAR, Leandro Rey Hilfer. Es que el zaguero izquierdo Lautaro Rivero, según Falcón Pérez, cometió una “mano sancionable” dentro del área. Claro que lo determinó tras una larga revisión en la que incluyó si la infracción fue dentro o fuera de la misma.
El encargado de ejecutar acaso el penal más importante de la historia de Belgrano fue uno de los héroes de la clasificación a la final el domingo pasado en La Paternal, el recientemente ingresado Nicolás Fernández, quien no especuló en lo más mínimo y la puso en el ángulo superior derecho de Beltrán, que eligió el otro poste y no salió siquiera en la foto.
Por supuesto que daba la impresión que la final se definiría en el alargue, o en su defecto en los tiros penales. Sin embargo, “Uvita”, en estado de gracia absoluto, capitalizó un desvío tras un centro de Franco “Mudo” Vázquez y, con una definición poco ortodoxa, nuevamente hizo estallar a la mitad del Kempes. Y a la mitad de Córdoba.
Los minutos finales fueron de angustia constante, pero con final feliz para el Pirata del “Ruso” Zielinski, que otra vez, quince años después, fue verdugo de River en otro mano a mano que quedará para la historia. Belgrano obtuvo su primera estrella en Primera División tras vencer, dando vuelta la final, 3 a 2 al Millonario.
Las fotos de Belgrano campeón








