Y Argentina se quedó sin Messi
El vínculo inmediato entre Argentina, Lionel Messi y selección se empezará a mencionar desde este 6 de octubre de 2026 solamente en pasado, porque el capitán decidió dejar de ponerse para siempre la celeste y blanca y gradarla definitivamente en su corazón.

Foto de Alfredo Luna (RTA - DeporTV).
Las despedidas siempre son tristes, porque el pasado se vuelve presente y el futuro desaparece para siempre. Las únicas despedidas que le escapan a esto son aquellas en que existe la certeza de un pronto retorno. Pero este no es el caso. Lionel Messi se fue de la selección argentina y ya nada volverá a ser como hasta ahora.
No estará más ese magnetismo implícito que surgía de solo nombrarlo. Esa mimetización con la selección que solo había conseguido Diego Maradona en su época. Porque después de cortar el cordón umbilical con Barcelona, Lio paso a ser “solamente“ de Argentina, y nombrar a él y a la selección era lo mismo.
Por supuesto que los títulos y la gloria fueron a caballo de ello, porque en aquella época de Barcelona ganador y selección perdedora, esa devoción no existía. Pero el capitán hizo lo suyo, el barco navegó por mares gloriosos y la historia cambió para siempre.
Para él y para todo el fútbol argentino. El mejor, el de los ocho balones de oro, era solo y es Argentino, y ese vínculo con la selección parecía indisoluble, y de hecho lo será, pero desde ahora solamente en el recuerdo.

Foto de Alfredo Luna (RTA - DeporTV).
Ya nada será igual, desde lo futbolístico ni hablar, pero tampoco por lo que generaba Argentina a través suyo. Y así como la gente ahora mirará a la selección sin su paraguas protector (le queda, aunque más pequeño, el del otro Lionel, Scaloni), también lo extrañarán y mucho desde otras esferas del fútbol argentino.
La despedida de este martes en un colmado estadio Monumental se organizó como una fiesta, con shows artísticos antes y después, y un fan fest al estilo mundiales, pero destinado solamente a un jugador. Claro, al mejor del mundo.
Con Benín como invitada y un 3-0 como anécdota por los goles de Nicolás Otamendi, que también se retiró del seleccionado y convirtió tras un córner de Messi (de capitán a subcapitán), el segundo del presunto heredero de la “10”, Nicolás Paz, y el restante, por supuesto, de Lio de penal.
La fiesta tuvo un inevitable final… triste. Porque se fue Messi, ni mas ni menos. Seguramente cuando el mes que viene haya otra fecha FIFA y ya se de por descontado que el no estará, a todos les caerá la ficha. Porque el adiós definitivo es así de impiadoso. Y a Messi nunca se le dejará de extrañar.






