Argentina llegó a Córdoba con un equipo muy ofensivo para enfrentar a Bolivia
El seleccionado argentino llegó este martes por la noche a Córdoba para enfrentar amistosamente mañana a Bolivia en el estadio Mario Kempes, que contará con un aforo reducido al 50 por ciento por una sanción de la FIFA, con un equipo que entrenó por la tarde en Ezeiza donde Lionel Scaloni apostó por una formación muy ofensiva, con un "doble diez" compuesto por Nicolás Paz y Matías Soulé, y un "doble nueve" integrado por Julián Álvarez y Lautaro Martínez.

Matías Soulé está viviendo uno de los mejores momentos de sus 23 años de vida tanto en lo personal como en lo futbolístico, porque si un hijo viene con un pan bajo el brazo, en su caso lo hace con la primera titularidad en la selección mayor argentina.
El ex Vélez Sarsfield que se fue del club de Liniers por la patria potestad y ahora es figura de la Roma fue padre por primera vez en las últimas horas de Bautista, el pequeño que tuvo junto a su pareja Milagros Sosa.
El marplatense lo anunció en sus redes sociales e inmediatamente recibió la salutación de gran parte del ambiente futbolístico y por supuesto de los integrantes de la selección, pero seguramente el mejor regalo que recibió por su paternidad se lo dio Scaloni: la titularidad en el partido de mañana a las 21 con Bolivia.

Es que después de probar y probar durante la semana pasada y el comienzo de ésta, buscando al acompañante ideal de Nicolás Paz en la faz creativa del novedoso 4-2-2-2- que quiere presentar Scaloni ante los bolivianos, el técnico primero optó por Franco Mastantuono, después por Valentín Barco, hasta que finalmente hoy se decidió justamente por Soulé, con lo que tendrá dos zurdos en la zona de gestación.
La elección del compañero de Paulo Dybala transforma al esquema del equipo argentino en absolutamente ofensivo, porque contendrá un “doble diez” con los mencionados Soulé y Paz, más un “doble nueve” obviamente mucho más jerarquizado que integran Julián Álvarez y Lautaro Martínez.
Scaloni dijo en la conferencia de prensa de hoy que la ausencia de Lionel Messi, que será definitiva a partir del 6 de octubre cuando se despida de la selección ante Benín, “tendrá que ser suplida con más jugadores en ataque”.
Y esas palabras del entrenador entraron en consonancia con lo realizado en la práctica posterior de esa conferencia de prensa desarrollada en el predio de AFA, antes de que la delegación partiera hacia Córdoba, donde aterrizó sobre las 21 para dirigirse al hotel Quórum, donde tuvo una gran recepción popular y se hospedará el plantel hasta el partido con el seleccionado de Bolivia, que se encuentra desde esta mañana alojado en el Holiday Inn de la capital provincial.

Otra prueba que realizó Scaloni antes del mencionado ingreso de Soulé fue con un sistema diferente, en el que prevalecía la línea de tres, ingresando Román Vega como carrilero por izquierda, ocupando nominalmente ese undécimo nombre que bastante le costó encontrar en estos días.
De esta manera, la alineación para enfrentar a los dirigidos por Oscar Villegas se conformará con Emiliano Martínez; Agustín Giay, Cristian Romero (capitán), Lisandro Martínez y Facundo Medina; Exequiel Palacios y Alexis Mac Allister; Nicolás Paz y Matías Soulé; Julián Álvarez y Lautaro Martínez.
La selección argentina volverá a jugar después de la final del mundo perdida en los Estados Unidos ante España, esperando por el “último tango” de Messi y empezando a ampliar el proceso de recambio generacional rumbo a la seguramente trabajosa era “post Lío”.
Para el encuentro con Bolivia el estadio Mario Kempes tendrá un aforo reducido al 50 por ciento por las sanciones aplicadas por FIFA durante el Mundial, mientras que la otra mitad será ocupada gratuitamente por alumnos de escuelas de la provincia de Córdoba.
El más castigado tras la final perdida con los españoles fue Leandro Paredes con una suspensión de 10 partidos (la AFA pidió que se la reduzcan a tres). El volante boquense visitó hoy al plantel en el predio de Ezeiza y mantuvo una extensa charla con Scaloni.
Simultáneamente, desde Italia llegaron malas noticias en torno a la despedida de Messi, ya que la Roma anunció oficialmente que no autoriza a Paulo Dybala y Nahuel Molina (también está suspendido como Paredes, pero por siete fechas) a viajar a Buenos Aires para estar el 6 de octubre en el estadio de River para saludar al capitán de la Scaloneta.
Mientras que desde la AFA, el presidente Claudio Tapia, que este martes se reunió para una fotografía con cuatro nuevos referentes de la Scaloneta como Julián Álvarez, Enzo Fernández, Lisandro Martínez y el nuevo capitán, Cristian “Cuti” Romero, gestionó que la sanción para que el juego del sábado próximo en River Plate frente a Burkina Faso, al que también le cabría un aforo reducido a la mitad de la capacidad del estadio Monumental, quede suspendida, aunque esa petición por ahora quedó solamente en suspenso.






