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05-05-2025 01:17 - Aniversario

Un año sin César Luis Menotti, un gran maestro del fútbol argentino

El "Flaco" Menotti se fue de este mundo hace un año, el 5 de mayo de 2024, pero como irse es solamente un encuadre físico, hay que decir que los que dejan huella nunca se van, porque perviven en el recuerdo de las semillas que sembraron y que ya son árboles de gruesos troncos a cuya sombra creció el fútbol argentino desde que él tomó la selección argentina.

Autor: DeporTV
Por Héctor Laurada
05-05-2025 | 01:17
César Luis Menotti, semilla y árbol.
César Luis Menotti, semilla y árbol.

Al rosarino César Luis Menotti se lo recuerda así, con nombres completos y el "Flaco" casi como si fuera otro más, en una simbiosis de respeto y cercanía que son las que mejor encarnaron su figura, la del tipo serio que lideraba sin reclamos y a su vez exudaba barrio, calle, potrero, noche y la sabiduría de quien se mueve como pez en el agua tanto en el barro como en el asfalto.
Y en eso es justamente “donde aparecen los árboles”. Seguramente si Menotti hubiese vivido al menos un año más, se hubiera sentido identificado con un libro publicado por alguien vinculado secularmente a él, sin saberlo quizá a ciencia cierta, como lo es Matías Manna.

El legado del Flaco Menotti

¿Y quien es Matías Manna? se preguntarán muchos. Pues nació en la provincia de Santa Fe (más precisamente en San Vicente) igual que el "Flaco", pero en su primera juventud (tiene 41 años) se instaló en la Rosario de Menotti, y desde allí, en base a estudio e inquietudes, fue saltando desde seguir al seguramente mejor entrenador de los últimos años y describir su idea futbolística en un blog hecho libro que se llamó "Paradigma Guardiola" hasta trabajar con Marcelo Bielsa y finalmente "caer" en el cuerpo técnico de Lionel Scaloni.

Estuvo en los últimos cuatro mundiales, con Bielsa en 2010 y con Jorge Sampaoli en 2015 con el seleccionado de Chile, y con este último en la selección argentina en 2018 hasta consagrarse campeón del mundo con Lionel Scaloni en Qatar.

Menotti junto al cuerpo técnico de la Selección argentina (Foto: X@Argentina)
Menotti junto al cuerpo técnico de la Selección argentina (Foto: X@Argentina)

Es considerado el "cerebro" de la "Scaloneta" por su función casi científica como videoanalista, y esto podría significar que está parado en las antípodas del "Flaco", pero no es así, y "allí es donde aparecen los árboles".

Decía Jorge Valdano de los tacticistas del fútbol que le impedían volar a los talentos ajustándolos a un  sistema de juego, que eran unos "pisabrotes", y de alguien que tiene a la tecnología como su principal herramienta de trabajo dentro de un deporte como este podría pensarse lo mismo.

Pero no, y "allí es donde aparecen los árboles". Matías Manna es delgado como lo era el "Flaco", y tiene el pelo largo y rubio como lo tenía él. Se conocieron más profundamente cuando Menotti estuvo al frente de la coordinación de selecciones nacionales y Rosario era el lugar común que los identificaba.

Menotti, una inspiración para Lionel Scaloni (Foto: X@Argentina)
Menotti, una inspiración para Lionel Scaloni (Foto: X@Argentina)

Y "allí es donde aparecen los árboles". Porque Matías Manna se nutrió del potrero del "Flaco", de la "carne viva" del fútbol. Lo mismo que había hecho su admiradísimo "Pep" Guardiola cuando decidió ser entrenador y viajó a la Argentina para entrevistarse con Menotti y con Bielsa.

Y por allí andaba también Pablo Aimar para contarle al pibe de San Vicente de la grandeza de Menotti, de una forma compartida de sentir el fútbol y de ver la vida. Una entrevista de Eduardo Sacheri con el cordobés de Río Cuarto por DEPORTV de hace unos meses da acabada cuenta de ello.

Entonces, un día, paseando con Aimar para mitigar en tedio de una larga concentración con la selección, Manna vio en un kiosco la revista española Panenka, que aborda temas futbolísticos desde un costado sociológico, y decidieron comprarla.

Y lo que más les llamó la atención fue la portada, pero no por una foto deslumbrante o un título altisonante, sino porque en ella había pegadas dos semillas, con la leyenda "allí tienes para que cuando sean árboles, puedas tener tu propio arco".

Manna entendió que allí estaba lo que pregonaba el "Flaco", que allí estaba "la esencia del fútbol", el dejar que el viento del talento remonte el barrilete de la creatividad. Que, en definitiva, y más allá de la tecnología, los sistemas de juego, el estudio del rival y los análisis de un fútbol cada vez más mecanizado, "allí estaban los árboles". 

El Flaco, un maestro del fùtbol argentino (Foto: X@Argentina)
El Flaco, un maestro del fùtbol argentino (Foto: X@Argentina)

Y entonces escribió su libro, que como no podía ser de otra manera, se llama El tiempo de los árboles, y lo que se recaude será para sembrar muchas más semillas en su San Vicente natal, hasta forestar el pueblo al que vuelve todo el tiempo. El contenido no hay que "spoilearlo", pero allí se entenderá todo, aunque a Manna no lo conozca casi nadie.

Por cosas como estas es que entonces Menotti está vivo, en cada pibe que pisa una pelota, en cada profesional que no se resigna a que no lo dejen gambetear, en cada entrenador que dirige como antes con las herramientas de ahora. Porque el "Flaco" es un producto genuino de esta tierra profundamente futbolera de la que emergen cada día jugadores nuevos "como si fueran árboles". Y allí está él para que sigan creciendo.    
 

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